Después de haber desconectado de la rutina durante días, o incluso semanas, volver a la cotidianidad se nos hace cuesta arriba. Sin embargo, hay una serie de recomendaciones que nos pueden ayudar a facilitar esta transición. Aquí tienes 12 consejos para allanar la vuelta al trabajo.

 

  1. Si es posible, vuelve de tus vacaciones un día o dos antes para prepararte: este margen te dará tiempo para deshacer maletas, hacer la compra de la semana, reajustar los horarios (sobre todo, si llegas con jet lag) y realizar todas aquellas cosas necesarias para que a la primera semana de trabajo no tengas que sumar demasiadas tareas domésticas.
  2. La noche anterior cena con tiempo, asegúrate de que lo tienes todo preparado para el día siguiente, haz algo que te relaje y acuéstate a una hora razonable. Y por la mañana, levántate con el tiempo suficiente para desayunar bien.
  3. Llega temprano a la oficina: psicológicamente, te dará “ventaja” y podrás controlar mejor lo que te pueda estar esperando.
  4. Si está en tu mano, el primer día déjalo lo más abierto posible de reuniones para que te dé tiempo a ponerte al día.
  5. Planifícate la jornada antes de empezar a trabajar y céntrate en lo prioritario. Y hazte también una lista de las prioridades para los días siguientes. Aprovecha que tu mente ha vuelto “fresca” para abordar lo que necesite más productividad y creatividad.
  6. Los primeros días, si depende de ti, no te pongas demasiadas reuniones. Y las que no puedas evitar, que sean breves. De otro modo, enseguida te sentirás abrumado por el trabajo y no habrá transición, que es de lo que se trata.
  7. Si tu bandeja de entrada de correos electrónicos está llena, no intentes contestarlos todos el primer día: dedica solo un tiempo a los que realmente tienes que responder y hazlo de la forma más sintética posible. Y si al volver a la oficina te encuentras con una verdadera avalancha de trabajo, ocúpate de los correos electrónicos después de hacer aquello que requiera más energía; es decir, dedícate a responder en los momentos que quieras “descansar” un poco.
  8. No enfoques los primeros días en la oficina como si te estuvieras enfrentando a una maratón: tómate descansos, respeta los horarios de la comida y sal del trabajo a tu hora.
  9. Recuerda los mejores momentos de las vacaciones en lugar de sentirte mal porque hayan terminado.
  10. Después del trabajo, haz alguna actividad que te guste: disfrutar de tiempo de ocio prolongará la sensación de las vacaciones.
  11. Si estás habituado a hacer ejercicio, recupera este hábito desde el primer día (si no lo estás, quizá es el momento de empezar).
  12. Recuerda que uno de los recursos más valiosos en el trabajo es el tiempo: ¡adminístralo bien! Y recuerda que para poder rendir al máximo y ser productivo es necesario que te cuides y que no renuncies a tu tiempo libre.