Debido a que las personas con trastorno de lateralidad suelen presentar síntomas de estrés, la relajación, por sus múltiples beneficios, es uno de los aspectos que en nuestro centro trabajamos con los pacientes como parte del tratamiento.

 

Fisiología del estrés

 

Cuando recibimos un estímulo que identificamos como una amenaza (estresor), nuestro organismo reacciona activando el sistema nervioso simpático para poder hacer frente a la situación: aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria, la sudoración, la hipertensión arterial, la secreción de adrenalina y noradrenalina, así como la capacidad de atención. Esta reacción de alarma dura poco tiempo y, si cesa la amenaza, el organismo se recupera. Pero cuando los estresores permanecen, el organismo sigue reaccionando produciendo diversas alteraciones metabólicas durante un tiempo al que denominamos “fase de resistencia”. Si esta fase se prolonga, llega un momento en que el organismo no puede mantenerla más y se entra en fase de agotamiento.

Los síntomas del estrés varían en cada persona, pero las disfunciones afectan, prácticamente, a todos los órganos de nuestra anatomía. Las principales alteraciones físicas son: digestivas, respiratorias, nerviosas (pérdida de memoria, dolores de cabeza, insomnio, astenia, ansiedad, depresión, etc.), cardiovasculares, inmunitarias y dermatológicas. Y las alteraciones psicológicas más frecuentes son: falta de concentración, desorientación, falta de control, olvidos frecuentes, bloqueos mentales, hipersensibilidad, incapacidad para tomar decisiones, miedos, fobias, trastornos de alimentación y afectivos, y trastornos del sueño. Por todos estos motivos, es fundamental aprender a rebajar el estrés no solo mediante la psicoterapia, sino también a través de ejercicios específicos de respiración y relajación. Las técnicas que se utilizan en este sentido permiten no solo controlar el nivel de estrés, sino también aprender herramientas para evitarlo.

 

La neurociencia ya está probando los beneficios de la relajación

Los beneficios de la relajación en el tratamiento del trastorno de lateralidad_Centro de lateralidad y psicomotricidd Joélle Guitart

La neurociencia actual está trabajando de manera multi e interdisciplinar con otros campos de conocimiento con el objetivo de que la ayuden a comprender la complejidad del sistema nervioso. Uno de estos campos es la meditación o mindfulness, un ámbito que hasta hace unos años la ciencia consideraba como “demasiado” abstracto.

A finales de los años 70, se fundó la Clínica de Relajación en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, hoy renombrada como Clínica de Reducción del Estrés, donde la práctica de la relajación basada en mindfulness se utiliza para reducir la ansiedad, el estrés e incluso el dolor. Las investigaciones realizadas en este y en otros muchos centros de diferentes países del mundo muestran que la práctica de la meditación produce un predominio de las estructuras de nuestro sistema nervioso autónomo que generan los cambios fisiológicos asociados a la relajación, como, por ejemplo, la disminución de la frecuencia cardíaca y la respiratoria. Tal como explica el conocido neurólogo y neurocientífico Facundo Mendes en el artículo La meditación influye sobre el sistema nervioso: “Para estos investigadores, la meditación puede producir cambios también en nuestro sistema nervioso central. Se ha visto, por ejemplo, que áreas de la corteza prefrontal, asociadas con emociones y funciones sociales, son intensamente estimuladas con la meditación, mientras que áreas del cerebro típicamente asociadas con el procesamiento de las emociones negativas, tales como la amígdala, disminuyen su actividad.” Asimismo, también se ha observado que estas prácticas pueden mejorar la función del sistema inmune y la función endocrina, reducir el estrés, aliviar los síntomas de ansiedad y depresión, mejorar la calidad del sueño y el bienestar emocional, así como aumentar la motivación para introducir cambios que mejoren la calidad de vida. Podéis leer más al respecto en este artículo: ¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando meditamos?  y ampliar información sobre el tema (en inglés) en este enlace al MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y en la página web de Harvard Pilgrim Health Care.

 

Otras fuentes:

 

http://www.uma.es/publicadores/prevencion/wwwuma/estres.pdf