¿Cómo afecta a las personas con trastorno de lateralidad no tener establecido el esquema corporal y no discriminar entre izquierda y derecha?

Cuando una persona no ha establecido un buen esquema corporal y no discrimina bien entre izquierda y derecha, tiene serias dificultades para registrar adecuadamente los estímulos visuales externos; es decir, tiene dificultades de discriminación perceptiva. Esto es lo que les ocurre a las personas con trastorno de lateralidad. Vamos a ver, con ejemplos, qué significan estas dificultades de discriminación perceptiva, cómo se tratan, qué obstáculos encuentra el paciente durante la terapia y cómo le afecta emocionalmente el problema.

 

“Es preciso “instalar” al niño en un ambiente lúdico, en el que no tenga la sensación de que se está trabajando su problema de forma académica”, señala el psicólogo del centro Pere Ferran.

 

Cuando miramos letras, imágenes o números estamos recibiendo estímulos visuales externos. Para que nuestro cerebro los registre e interprete adecuadamente es necesario que tengamos bien establecidos los puntos de referencia a partir de nuestra percepción interna del esquema corporal y que podamos diferenciar espacialmente entre izquierda y derecha. ¿Qué ocurre cuando esto no es así? Las consecuencias son múltiples: no se ven rectos los números, muchas veces cuesta apreciar que siguen un orden, que componen una operación matemática; se confunden, girándolos, números similares como el 6 y el 9, y también se confunden letras similares, como la p, la q, la d y la b (por citar solo algunas).

dificultades de discriminación perceptiva

Los niños con dificultades de discriminación perceptiva pueden, por ejemplo, ver bien un número, pero escribirlo al revés.


 

Estas dificultades de discriminación perceptiva influyen, obstaculizándolo, en el aprendizaje de la lectura, la escritura, las matemáticas y el razonamiento lógico de los niños, provocando su retraso escolar y causándoles muchos problemas emocionales: se dan cuenta de que experimentan estas confusiones, de que sus compañeros de clase no las tienen e, inevitablemente, en una edad en la que se es muy vulnerable, se comparan con sus compañeros “normales”.

dificultades de discriminación perceptiva

Confusiones propias de los niños con problemas de lateralidad.

 

La terapia de discriminación perceptiva: cómo superar la evitación

Los niños con dificultades de discriminación perceptiva terminan por “enfrentarse” a los estímulos visuales de forma rápida, sin fijar su atención: como saben que les cuesta discriminar, y que hacerlo les supone mucho esfuerzo, optan por una actitud de evitación.  Sin embargo, conseguir que el paciente se fije en los estímulos que recibe y que vea cuáles son sus errores de percepción es un trabajo fundamental dentro de la terapia. ¿Cómo superar entonces su resistencia a focalizar la atención? ¿Cómo romper este círculo vicioso?

 

“Es habitual que en el niño se den dos emociones aparentemente contradictorias: la alegría, por ver que sí son capaces de discriminar si prestan la suficiente atención, y la rabia por tener que esforzarse, ya que hacerlo les supone invertir más tiempo en procesar los estímulos. Por esto es muy importante integrar la terapia emocional en el tratamiento”, aclara Ferran.

 

Pere Ferran, terapeuta emocional y de lateralidad y psicomotricidad de nuestro centro, nos explica que “Cuando algo nos supone mucho esfuerzo, tendemos a rehuirlo. Por esto, en primer lugar, es preciso “instalar” al niño en un ambiente lúdico, en el que no tenga la sensación de que se está trabajando su problema de forma académica. A través de ejercicios que el niño percibe como juegos, le hacemos ver las diferencias. Cuando se da cuenta de que haciendo el esfuerzo discrimina mejor, los buenos resultados se convierten en sí mismos en una gran motivación”.

 

El trastorno de lateralidad y las dificultades de discriminación perceptiva

La rabia es una emoción habitual que aparece cuando el niño se da cuenta de que tiene que esforzarse para lograr discriminar.

 

No obstante, Pere Ferran también puntualiza que, en esta fase de la terapia, muchas veces los niños entran en conflicto consigo mismos: de la misma manera que comprenden que el esfuerzo les reporta resultados satisfactorios, también se dan cuenta de que, entonces, tienen que renunciar a la manera con la que siempre han afrontado los estímulos visuales. Ahí es donde suelen manifestar una resistencia al cambio. “Es habitual que en el niño se den dos emociones aparentemente contradictorias: la alegría, por ver que sí son capaces de discriminar si prestan la suficiente atención, y la rabia por tener que esforzarse, ya que hacerlo les supone invertir más tiempo en procesar los estímulos. Por esto es muy importante integrar la terapia emocional en el tratamiento”, aclara Ferran.

 

Trastorno de lateralidad y problemas al leer números, letras y ver imágenes.

La terapia emocional forma parte del tratamiento para trabajar la resistencia del niño y reforzar sus logros.

 

Hay que tener en cuenta que estos niños con dificultades de discriminación perceptiva son niños que han estado evaluados continua y negativamente en el pasado. Forma parte esencial de la terapia, por tanto, reforzar cada progreso que hacen durante el tratamiento y trabajar sus emociones, como la rabia, permitiéndoles que pongan palabras a lo que les está ocurriendo.

Si tienes cualquier consulta sobre este tema, no dudes en contactar con el equipo de terapeutas de nuestro centro.