«Un dispositivo que, en principio, debería proporcionarnos autonomía, termina, en la práctica, por disminuirla»

La paradoja del teléfono móvil

La mayoría de nosotros vivimos en la paradoja del teléfono móvil: por un lado, este dispositivo nos permite responder los correos electrónicos, llamadas y mensajes de trabajo en cualquier momento del día, pero, a la vez, esta flexibilidad de poder atender fulltime a colegas del trabajo, jefes o clientes mientras hacemos la compra, cuando estamos con nuestra familia o disfrutando del ocio en horarios no laborables nos obliga a estar permanentemente accesibles, lo que reduce nuestra capacidad para desconectarnos del trabajo. Es decir, un dispositivo que, en principio, debería proporcionarnos autonomía, termina, en la práctica, por disminuirla. 

Los países ya han empezado a legislar sobre la desconexión digital

Sin duda, en algunos casos, son las empresas las responsables de que se borren las fronteras entre la vida personal y la profesional de los trabajadores, con las consecuencias que esto tiene para su salud y productividad. De hecho, esta falta de respeto al derecho a la desconexión está tan extendida que en Francia tuvieron que legislar al respecto en 2017. Y en España, el pasado diciembre entró en vigor una Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal y Garantía de los Derechos Digitales que, entre otras cuestiones de carácter laboral, reconoce legalmente, y por primera vez, este derecho a la desconexión digital en el ámbito de la relación laboral. Sin embargo, en muchos otros casos, somos nosotros mismos los que propiciamos la hiperconectividad.

«En lugar de centrarse en las consecuencias del uso excesivo de los teléfonos inteligentes, los investigadores han intentado averiguar si los trabajadores realmente queremos cambiar nuestros hábitos adictivos y disminuir nuestra dependencia del móvil»

¿Queremos disminuir nuestra dependencia del teléfono móvil?

Tres psicólogos especializados en gestión de Recursos Humanos y Comportamiento en las Organizaciones han llevado a cabo un curioso estudio sobre esta paradoja que refleja la tensión entre el compromiso profesional y la autonomía personal. Pero en lugar de centrarse en las consecuencias del uso excesivo de los teléfonos inteligentes, han intentado averiguar si los trabajadores realmente queremos cambiar nuestros hábitos adictivos y disminuir nuestra dependencia del móvil.

Esta es la mejor manera de reducir la dependencia del teléfono móvil

El estudio parte de un artículo publicado en LinkedIn

Para realizar el estudio, los investigadores partieron de un artículo publicado en LinkedIn en el que se describían los riesgos del uso excesivo del teléfono móvil y se retaba a los lectores a no utilizarlo en presencia de otras personas durante sus interacciones sociales por un periodo de 21 días consecutivos; que es el tiempo que se requiere para desarrollar un hábito.  En poco tiempo, el artículo tuvo más de 168. 000 visitas y un millar de comentarios.

Lo que hicieron los investigadores fue analizar dichos comentarios e intentar identificar los patrones de comportamiento relacionados con el uso del teléfono móvil, las estrategias que utilizamos las personas para disminuir el tiempo de conexión y las motivaciones que nos llevan a adoptar estas estrategias.

«Lo que descubrieron es que para cambiar conscientemente el hábito de la hiperconectividad es fundamental que la estrategia responda a nuestros valores y motivaciones. Es decir, que nos preguntemos por qué no queremos dedicar tanto tiempo de nuestra vida al móvil»

Conclusiones de la primera parte del estudio

Lo que descubrieron es que para cambiar conscientemente el hábito de la hiperconectividad es fundamental que la estrategia responda a nuestros valores y motivaciones. Es decir, que nos preguntemos por qué no queremos dedicar tanto tiempo de nuestra vida al móvil.

Por ejemplo: si nuestra motivación es aumentar las horas de concentración en el trabajo, limitar el número de horas sin teléfono será una estrategia válida para nosotros. En cambio, si nuestra motivación es mejorar la calidad de las relaciones sociales (reales, no virtuales), nos funcionará mejor la estrategia de desactivar las notificaciones automáticas cuando estemos socializando.

Conclusiones de la segunda parte del estudio

Posteriormente, los investigadores clasificaron las diversas estrategias que utilizaron los usuarios para reducir el tiempo de conexión en cuatro categorías, en función de las motivaciones principales que identificaron en ellos.

Un 25 % dijo tener como motivación mejorar su vida profesional o familiar. Este grupo probó las siguientes estrategias: no comprarse un móvil, desactivar las notificaciones, poner el teléfono en silencio o mantener el teléfono apartado de su vista. Esta última fue la que se mostró más efectiva para la mayoría de ellos, ya que les permitió tomar conciencia de su decisión y realizar sus actividades con más tranquilidad y atención.

Un 30 % dijo tener como motivación poder reflexionar sobre qué papel debía tener la vida digital en sus vidas. En muchos de ellos esta motivación surgió por accidente: cuando perdieron el teléfono móvil o se quedaron sin batería, esto supuso un punto de inflexión que les hizo empezar a querer reflexionar.  Este grupo optó por estrategias algo diferentes: se compraron un teléfono móvil con características básicas, decidieron utilizar para el trabajo exclusivamente el teléfono fijo e introdujeron reglas restrictivas a colegas del trabajo y familiares: limitación horaria para los mensajes y llamadas laborales, prohibición del móvil en la mesa a la hora de cenar, etc. Establecer reglas es la estrategia que les proporcionó mejores resultados.

Otro 25 % era consciente de que las continuas llamadas y notificaciones que recibían cuando estaban con sus amigos, familiares o compañeros del trabajo afectaban a la calidad de sus relaciones interpersonales y les hacían parecer maleducados, por lo que su motivación fue reducir al máximo este tipo de situaciones. Como estrategia, empezaron a acceder a sus correos electrónicos desde su navegador web, en lugar de hacerlo desde la aplicación del móvil; desactivaron las notificaciones y pactaron con sus amigos penalizaciones (como pagar una roda de bebidas) si uno de ellos se enganchaba al móvil mientras estaban juntos. ¿Qué les funcionó mejor? En el trabajo, desactivar las notificaciones; con sus amigos, las penalizaciones, ya que esta estrategia generó emociones positivas entre ellos.

Finalmente, un 20 % de los usuarios dijo que quería primar las relaciones familiares y sociales: les preocupaba el hecho de que sus hábitos con el móvil pudieran hacerles perder el afecto de las personas importantes de su vida. Muchos de ellos mencionaron que sus hijos pequeños les habían pedido que jugaran más con ellos y menos con el móvil, por ejemplo. Las estrategias consistieron en recordarse con frecuencia las prioridades en su vida y los riesgos asociados al uso incontrolado del teléfono móvil. Y compartieron estas ideas con sus compañeros de trabajo para buscar juntos las mejores soluciones. A la mayoría, lo que le funcionó mejor fue el hecho de tomar conciencia de sí mismos: esto les permitió encontrar la motivación para introducir cambios en sus hábitos con el teléfono móvil. A los que tenían como preocupación principal la familia, les fue particularmente útil recordarse cuáles eran las prioridades de su vida.

 

Fuentes:

If you want to use your phone less, firts figure out why

The AutonomyParadox: The Implications of Mobile Email Devices for Knowledge Professionals

Cuatre Casas.com/laboral