La psicóloga de nuestro centro Meritxell Pujol nos habla en esta entrevista de cómo afecta el trastorno de lateralidad a la memoria de trabajo, un tipo de memoria que es clave en procesos cognitivos que necesitamos realizar continuamente en nuestra vida diaria: leer, comprender lo que leemos, escribir, razonar, orientarnos, etc.

¿Las personas tenemos diferentes tipos de memoria?

La memoria es una función cerebral que, en realidad, está conformada por una red muy compleja de subsistemas de memoria o tipos de memoria que nos permiten codificar, almacenar, organizar y recuperar información muy diversa. Uno de estos subsistemas o tipos de memoria es la memoria de trabajo; la cual, en algunas personas con trastorno de lateralidad, se ve comprometida.

 

¿Qué es la memoria de trabajo? 

Es el tipo de memoria que nos permite mantener en el cerebro datos e información, hacerlos conscientes y transformarlos en nueva información estableciendo relaciones entre ellos. Es decir, es clave en el procesamiento de la información y para que el cerebro pueda llevar a cabo procesos cognitivos que son complejos.

 

¿Cuáles son estos procesos cognitivos?

Comprender el lenguaje, leer, escribir, razonar, realizar operaciones aritméticas, orientarnos, imaginar… ¡La utilizamos y necesitamos continuamente en nuestra vida cotidiana!

 

Decías que algunas personas con trastorno de lateralidad tienen dificultades con la memoria de trabajo

Sí, no es un síntoma que presenten todas las personas con el trastorno, pero sí afecta a un gran porcentaje de ellas y les causa numerosos problemas, tanto a los niños y adolescentes como a los adultos. En los primeros, porque les impide desarrollar su etapa de aprendizaje de manera óptima, y a los adultos porque les afecta en su vida laboral, además de tener repercusiones emocionales, familiares y sociales en todos ellos.

 

Háblanos de esas repercusiones emocionales, sociales y familiares

Como se sienten incapaces para hacer lo que las otras personas hacen con mucha normalidad, se sienten diferentes, se ponen nerviosos y eso les provoca mucha inseguridad y ansiedad; con lo cual, se bloquean a menudo, y ya no solo porque no retengan la información por el problema de memoria, sino por la propia ansiedad. Hay que pensar que cuando se tienen problemas con la memoria de trabajo, las repercusiones son continuas: quizá no se acuerdan de lo que les has contado hace unos días, o de cómo se llaman las personas que les has presentado en una reunión de trabajo.

 

«La memoria de trabajo interviene en cualquier aprendizaje y se puede entrenar»

 

¿Qué repercusiones tiene en el aprendizaje para los niños y adolescentes?

La memoria de trabajo interviene en cualquier aprendizaje, como en el de la lectura, la escritura y las matemáticas. Si uno no puede retener lo que lee, no puede procesar esa información y, en consecuencia, no puede entenderla; con lo cual, no puede darse el aprendizaje. Pero también interviene cuando alguien nos da pautas o directrices, así que hay niños que no retienen lo que los maestros o sus padres les dicen.

 

¿Cómo afecta en la vida laboral?

A estas personas les cuesta aprender nuevos conocimientos y desempeñan su trabajo con mucha lentitud. Por ejemplo, si en la oficina les enseñan cómo funciona un programa nuevo, no pueden retener esa información. O si la persona desempeña tareas administrativas, tiene series dificultades para retener las cifras y realizar cálculos matemáticos con ellas. Además, como son conscientes de sus dificultades y ven que sus compañeros trabajan a un ritmo mucho más rápido, su autoestima se ve muy afectada.  

 

¿Los problemas de memoria de trabajo tienen solución?

Sí, porque la memoria de trabajo se puede entrenar realizando una serie de ejercicios que integramos dentro de la terapia de lateralidad para que la persona pueda retener más tiempo la información y esta pase de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo. Además, como la memoria va muy ligada a otras capacidades como son la atención y a la concentración dos síntomas que sí son comunes a todas las personas afectadas por el trastorno― trabajamos las tres capacidades conjuntamente.

 

¿Con qué ejercicios trabajáis la memoria de trabajo?

Los ejercicios se adaptan a las dificultades específicas de cada persona. Hay pacientes que tienen más problemas con la memoria visual, para reconocer caras, por ejemplo; otras, para la memoria numérica o para recordar los nombres de personas o recorridos.  Uno de los ejercicios se hace con un puzle de cubos: tienen que memorizar el patrón que muestra y, después de desmontarlo, reproducirlo juntando de nuevo las piezas. También utilizamos el juego Memory, que consiste en emparejar fichas con la misma imagen (primero las ven todas para que puedan memorizar dónde están y después, tras haberles dado la vuelta, tienen que ir destapándolas por parejas). Después, hay juegos para trabajar la memorización de palabras y…

 

¿En qué consisten estos juegos para memorizar palabras?

Se les da una lista de palabras, que no tienen por qué guardar ninguna relación, y pasado un tiempo se les pide que digan la secuencia, en el mismo orden.

 

¿Hay más tipos de ejercicios?

Sí, los ejercicios de tipo auditivo: yo creo un ritmo, por ejemplo, y ellos tienen que repetirlo respetando los mismos silencios, etc. O los ejercicios con recorridos en los que, además, se trabaja la orientación espacial, que es otro síntoma de lateralidad cruzada: yo dibujo un recorrido en la pizarra y les explico por dónde lo van a tener que iniciar, por dónde tendrán que pasar, dar una vuelta, etc. También hay ejercicios en los que tienen que reproducir los movimientos que yo hago secuencialmente con los brazos y las piernas: por ejemplo, levanto los dos brazos, luego solo la pierna izquierda, luego solo el brazo derecho, etc.

 

¿Los ejercicios son los mismos para los pacientes adultos que para los niños?

No, los adaptamos a la edad del paciente y a su problemática concreta en función de los resultados obtenidos en el test de lateralidad. Hay niños de ocho años, por ejemplo, que tienen un retraso evolutivo, por lo que su edad en ese aspecto corresponde a la de un niño de seis años. Hay que tener en cuenta todos esos aspectos a la hora de diseñar la terapia. Dependiendo del paciente, en lugar de utilizar el juego de Memory, pues quizá utilizamos una foto con muchos detalles, o empezamos por el Memory y vamos aumentando la dificultad después.

 

En general, ¿cómo es la evolución de los pacientes?

Como en la terapia de lateralidad que llevamos a cabo en el centro, trabajamos varias capacidades simultáneamente a través de cada uno de los ejercicios, la evolución es muy buena. Como te decía al principio, los procesos cognitivos no solo implican la memoria, sino también la atención, la concentración, la orientación espaciotemporal, etc. Al trabajarlos todos en paralelo, enseguida hay mejoras significativas en los pacientes.