Barbara Oakley acumula prestigiosos premios y distinciones como neuroeducadora al mismo tiempo que aumentan sus alumnos en el curso Aprender a aprender en la plataforma digital Coursera. De hecho, este curso sobre la relación entre el cerebro y el aprendizaje ya tiene tantos alumnos como el total de alumnos matriculados en todos los cursos online de la Universidad de Harvard, lo que da una idea de la cantidad de personas en todo el mundo que están interesadas en saber cuál es la forma más efectiva de aprender y de enseñar.

Lo primero que llama la atención de Barbara Oakley es su trayectoria académica, la cual viene determinada por su biografía. Cuando ambas trayectorias, la biográfica y la académica, se ponen en relación es cuando uno entiende cómo ha llegado a ser un referente en este ámbito.

Vídeo de la conferencia Cómo aprender eficazmente que impartió Barbara Oakley en una edición de Aprendemos juntos.

Una ingeniera que odiaba las matemáticas

Actualmente, Barbara Oakley es profesora de Ingeniería en la Universidad de Oakland en Rochester. Sin embargo, cuando era pequeña, odiaba las matemáticas. ¿Por qué no las soportaba? Porque el aprendizaje de las matemáticas es secuencial y ella cambiaba continuamente de colegio debido a que sus padres se mudaban constantemente de una ciudad a otra. De modo que, aunque le fue posible seguir el hilo de las otras asignaturas, perdió el de las matemáticas. Entonces, ¿qué ocurrió en el transcurso de esos años en su cerebro para que se diera un cambio tan radical y terminara enseñando precisamente matemáticas en la universidad? Vamos a verlo.

Después de graduarse en el instituto, se preguntó qué le apasionaba. La respuesta fue que quería estudiar ruso. Para aprenderlo, se alistó en el ejercito porque eso le permitía, además, obtener un sueldo. Estuvo en el mar de Bering y en la Antártida, obtuvo la licenciatura en Lenguas Eslavas y entró en contacto, indirectamente, con la ingeniería y las fórmulas matemáticas, ya que en el ejército trabajaba con ingenieros. Pero pronto se percató de que su título universitario no le abriría muchas puertas, así que se volvió a preguntar qué quería hacer. Y por extraño que parezca, decidió estudiar lo que siempre le había sido más ajeno: ingeniería.

Vídeo de la conferencia que impartió Barbara Oakley en la Fundación Rafael del Pino el 23 de enero de 2019.

De aprender matemáticas a enseñarlas

Con 26 años volvió a la universidad. Tuvo que librar una batalla para entender cada una de las fórmulas con las que se enfrentaba (vale la pena escucharla cuando explica este episodio de su vida en las conferencias), pero fue superando todos los obstáculos. Se licenció e hizo un doctorado en Ingeniería de Sistemas. Y empezó a enseñar.

Fueron sus alumnos los que, al conocer su trayectoria, le empezaron a preguntar qué había cambiado en su cerebro y cómo había cambiado. Al reflexionar sobre ello, empezó a escribir sobre aprendizaje y les pidió a destacados profesores de otras disciplinas, y de las mejores universidades, que le confirmaran si ellos también utilizaban sus métodos.

Qué enseña esta neuroeducadora

No vamos a adelantar las respuestas, ya que, hacerlo, iría en contra de sus enseñanzas sobre el aprendizaje: las encontraréis todas en los vídeos. Tan solo diremos que en ellos explica las dos redes de nuestro cerebro que nos permiten aprender, qué procesos se dan en nuestras neuronas durante un aprendizaje, cómo se consolidan los conocimientos en el cerebro, cómo se fortalecen las conexiones neuronales, cuál es el papel de las metáforas y las analogías a la hora de transmitir conocimientos complejos, cómo funciona la concentración, qué método es más eficaz para trabajar sin agotarnos cuando necesitamos estudiar algo que nos cuesta mucho, cómo lidiar con la procrastinación, por qué no se fija en nuestra memoria lo que se empolla la noche anterior a un examen, cómo funcionan la memoria a corto y largo plazo, y las aptitudes que suelen presentar las personas que aprenden lentamente o las que tienen mala memoria de trabajo, entre otras muchas cuestiones.

Como dice Barbara Oakley en uno de los vídeos, si su héroe es Santiago Ramón y Cajal es porque, a pesar de que el premio Nobel tenía problemas para retener lo que aprendía, era tan persistente y flexible corrigiendo sus ideas que eso le permitió convertirse en un gran investigador. De hecho, él ya dijo hace cien años que podemos esculpir nuestro cerebro, y ahora, la neurociencia lo ha confirmado.

Fuentes:

 
https://barbaraoakley.com

https://retina.elpais.com/retina/2019/10/10/tendencias/1570704202_879407.html

Barbara Oakley, la neurociencia llega al enlightED

https://www.abc.es/familia/educacion/abci-importancia-dormir-para-aprender-entre-lecciones-barbara-oakley-201910150119_noticia.html

Barbara Oakley expondrá su método de aprendizaje en IMAT 2019