Los 3 posibles cruces del trastorno de lateralidad

Una persona con trastorno de lateralidad puede presentar de uno a tres cruces de lateralidad. Para determinar cuántos cruces tiene el paciente es necesario realizarle un test completo de lateralidad. No obstante, la observación clínica nos dice que cuantos más síntomas presenta la persona, más cruces detectamos posteriormente en el test; lo cual, como veremos ahora, es lógico. En nuestro centro, el 70 % de los pacientes de más de 8-9 años que hemos tratado tienen los tres cruces (los pacientes de 5 a 8 años suelen tener uno o dos). Es decir, es poco habitual que un paciente presente un solo cruce. Estos datos significan que la retención neurofisiológica en la mayoría de los pacientes es alta (20-40 %), lo que provoca que su rendimiento intelectual esté muy por debajo de su capacidad o potencial real.

Primer cruce de lateralidad

Un primer cruce es cuando el recorrido sináptico de brazos y mano está cruzado con el recorrido sináptico del ojo. Este cruce afecta a la coordinación oculo-manual, motivo por el que causa problemas de lectura y escritura.

Problemas de lectura: en el aprendizaje de la lectura, la mecánica lectora y la retención lectora.

Si la mecánica lectora no es adecuada, la comprensión lectora también será deficiente. Tal como recalcamos a menudo, la lectura es la base de los estudios, y no solo de las asignaturas que solemos relacionar con “letras”: estudiar matemáticas, física o química también requiere leer (libros de texto, enunciados de los problemas a resolver, etc.). Las personas con este cruce suelen tener dificultades también en este tipo de asignaturas, aunque no tengan problemas para comprender los conceptos matemáticos o de la física en sí mismos.

Los problemas de escritura: giran las letras (letras en espejo), en lugar de escribir de izquierda a derecha escriben de derecha a izquierda y/o confunden sonidos (como la r y la d, que escribirán tal como las pronuncian).

A los padres de los pacientes con este cruce les aconsejamos que sus hijos no realicen deportes oculo-manuales (tenis, palas, frontón, etc.), debido a que su práctica estimularía y afianzaría el cruce. En cambio, sí pueden realizar deportes que requieran utilizar las dos manos, como el voleibol.

Los 3 posibles cruces del trastorno de lateralidad o lateralidad cruzada_Centro de lateralidad y psicomotricidad Joëlle GuitartSegundo cruce de lateralidad

El segundo cruce que podemos observar es pierna estática-pierna dinámica: es decir, cuando la pierna estática es diestra y la dinámica zurda, o viceversa. En general, las personas que presentan este tipo de cruce son hipotónicas y, por tanto, patosas: se caen y tropiezan con mucha facilidad (sobre todo de pequeños) y no son nada ágiles, motivo por el que suelen eludir los deportes. En este caso, aconsejamos a los padres que el niño haga natación, ya que es un deporte muy completo que estimula todas las sinapsis. Cabe señalar que estos niños nadan mejor por debajo del agua (a diferencia de los hipertónicos) debido a que bucear requiere menos esfuerzo.

El tercer cruce de lateralidad

El tercer cruce es oído-motricidad facial y cervicales: el oído puede ser diestro o zurdo y, en cambio, la motricidad facial y las cervicales están lateralizadas en el lado contrario. Se trata de pacientes con dificultades de concentración y lentitud; dificultades que provocan un bajo rendimiento escolar o laboral.

Tal como señalábamos al principio del artículo, cuantos más cruces tiene la persona, más síntomas presenta, de tal modo que su vida diaria se convierte en una sucesión de problemas a los que debe hacer frente con mucha dificultad y esfuerzo, y sin tener las herramientas necesarias: problemas de aprendizaje, con los maestros, con los compañeros de clase, con los padres, etc. Cuanto más tarde se diagnostica a una persona con el trastorno de lateralidad, más afectada está emocionalmente. Esto es así no por el trastorno en sí mismo, sino por las consecuencias del trastorno: aunque, en general, son niños sociables, si, por ejemplo, tienen el cruce de pierna estática-pierna dinámica, no jugarán bien al fútbol, lo que provocará que sus compañeros les excluyan del juego; en clase de gimnasia serán objeto de burlas, pueden ser un blanco para los acosadores escolares, pueden tener enuresis nocturna, etc. Estas situaciones provocan que se retraigan, se bloqueen y se vuelvan extremadamente sensibles. En los enlaces de abajo podréis encontrar varios artículos en los que profundizamos en las consecuencias emocionales del trastorno de lateralidad.

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