Si aún no lo has visto, todavía estás a tiempo: el musical ‘El Principito’, producido por Manu Guix, Ángel Llàcer y La Perla 29, prorroga las funciones en la Sala Barts de Barcelona hasta el 11 de febrero tras el gran éxito obtenido tanto por parte de la crítica como del público desde que se estrenó hace cuatro temporadas. El espectáculo está concebido para que puedan ir a verlo niños a partir de los cuatro años y adultos de cualquier edad que conserven una parte de su niño. De hecho, muchos padres que habían leído la obra de Saint-Exupéry han acudido con sus hijos y se han emocionado tanto o más que ellos con esta puesta en escena espectacular que, sin embargo, respeta la esencia del texto original; uno de los libros más vendidos de la historia de la literatura.

El musical ‘El Principito’ combina música de diferentes estilos, actores reales, personajes virtuales en 3D, un sonido envolvente y una escenografía pensada para que el espectador se sienta dentro del universo creado por Saint-Exupéry: mappings que generan volúmenes, texturas y colores, así como animaciones y proyecciones que consiguen que los espectadores crucen el desierto, pisen la hierba, sobrevuelen el asteroide B 612 y visiten el planeta del rey y el mundo del geógrafo al mismo tiempo que lo hace el principito.

Tal como ha declarado Àngel Llàcer, el texto de Saint-Exupéry tiene muchas lecturas posibles: “No es una obra que le ponga azúcar a la vida, ya que nos muestra las miserias de las personas, aunque, si se quiere, desde un punto de vista muy dulce. También es una historia de amor porque explica el viaje que hace un niño para comprender este sentimiento; un viaje que es como una montaña rusa de emociones que nos lleva de la alegría y la ilusión a la curiosidad y también, en algunos momentos, a la decepción”.

A los que no hayan leído el libro, solo les avanzamos que el principito es una persona que siempre dice la verdad, que no tiene miedo, que va por la vida sin máscaras y que se guía por el corazón y la curiosidad; un personaje que nos hace plantearnos preguntas fundamentales sobre el amor, la amistad y la sinceridad, que nos enseña a no perder la capacidad de emocionarnos y de sorprendernos, que nos recuerda que lo esencial es invisible a los ojos y que nos llega directo al corazón.

 
Sala Barts:

Av. Paral·lel, 62.
Ciutat Vella (Barcelona).