El trastorno de lateralidad puede causar disortografía: una dificultad para la escritura que se da independientemente de que haya o no alteraciones también en la lectura. La disortografía es una disfunción que afecta al contenido y composición de las palabras que se escriben: a la persona le resulta difícil asociar la escritura de las palabras con el código escrito y las normas ortográficas; es decir, tiene problemas para reconocer, comprender y reproducir los símbolos escritos, por lo que comete constantemente una serie de errores que después veremos.

Es importante aclarar que la disortografía no está relacionada con la forma y el trazado de la escritura: los errores afectan a la escritura, no a la grafía, y que es un trastorno que, generalmente, va asociado a la dislexia: se confunden letras similares y, por ejemplo, no se escriben en el lugar correcto dentro de una palabra. Asimismo, no hay que confundir la disortografía con simples errores de escritura.

Los errores propios de la disortografía

Las personas con disortografía cometen, de manera reiterada, una serie de errores al escribir que pueden hacer incluso ininteligible su escritura, la cual, además, es lenta. Los más comunes son:

  • Rotación de letras similares: como el niño con trastorno de lateralidad no puede organizar bien el espacio, confunde las nociones de “arriba”, “abajo”, “delante”, “detrás” y, sobre todo, de “izquierda” y “derecha”, por lo que, aunque percibe correctamente las letras de forma aislada (p, q, b, d, u n) las relaciones que establece entre ellas no son estables.
  • Confusiones: cambian una letra por otra debido a su similar pronunciación e incluso sin ninguna razón.
  • Omisiones: omiten letras debido a la dificultad que tienen en la organización de la percepción visual.
  • Inversiones o reversiones: cuando se modifica la secuencia correcta de sílabas en una palabra o de letras en una sílaba. Por ejemplo: “”sol” en lugar de “los”.
  • Agregados: añaden letras o combinaciones de letras, y repiten letras o sílabas.
  • Sustituyen fonemas vocálicos o consonánticos por otros parecidos: por ejemplo, la “t” por la “d” y la “p” por la “b”.

 

La disortografía, qué es

 

  • Confunden letras que visualmente se parecen, como la “m” y la “n”.
  • Deformación o distorsión: lo que el niño escribe o lee es ininteligible. Esto se puede deber a que no ha entendido correctamente algunos grafismos o, en la escritura, por sus problemas motrices.
  • Omiten la “h” porque no tiene correspondencia fonética.
  • No escriben la “m” antes de “p” y “b”.
  • Tienen dificultad para escribir correctamente palabras que incluyen fonemas que admiten dos grafías (por ejemplo, “g” y “j”).
  • Contaminación: unen palabras al escribirlas.
  • Escriben palabras separándolas por las sílabas que las componen.
  • Disociaciones de palabras: enlazan las sílabas de una palabra con las de la siguiente o fragmentan incorrectamente las palabras.

Diagnóstico y tratamiento de la disortografía

Hay una serie de tests específicos que nos permiten diagnosticar la disortografía y detectar su causa, ya que la disfunción puede ser un síntoma de trastorno de lateralidad, pero también puede deberse a factores emocionales. En ambos casos, se trata de un problema con solución que requiere, no obstante, ser diagnosticado cuanto antes para evitar el fracaso escolar y las repercusiones psicológicas que de él pudieran derivarse. En función de los resultados del test, en nuestro centro diseñamos un plan de reeducación personalizado y, si el caso lo requiere, el tratamiento psicológico adecuado.