La rumia negativa es uno de los factores en el círculo vicioso de la ansiedad social

Casi todas las personas experimentamos cierto nerviosismo ante algunas situaciones sociales: impartir una conferencia, tener que hacer una presentación de trabajo, asistir a una cena con personas que apenas conocemos, etc. Sentirnos algo nerviosos en estas situaciones es normal. Sin embargo, a algunas personas este tipo de acontecimientos les causa una gran ansiedad y temor, de tal forma que a menudo reaccionan con una respuesta de evitación (a las situaciones), lo cual altera significativamente su vida. Son las personas con trastorno de ansiedad social o fobia social.

Las personas con trastorno de ansiedad social se bombardean continuamente con preguntas a medida que se acerca la fecha que temen, proyectando todos sus miedos: se preguntan si irán vestidos adecuadamente, si serán capaces de no derramar la bebida, cómo les valorará la persona que se siente a su lado, etc. Es decir, la idea de exponerse a situaciones en las que pueden ser juzgados por personas desconocidas hace que su ansiedad aumente.

Rumiar pensamientos negativos consolida el círculo vicioso de la ansiedad social
 

Nuevo estudio sobre el tratamiento de la ansiedad social

 

Dos investigadores de la Universidad de Sidney, Matthew Modini y Maree Abbott, han llevado a cabo un estudio en el que han observado que rumiar estos pensamientos alimenta la ansiedad social. Asimismo, proyectar una y otra vez en la mente todo lo que puede salir mal no solo causa más ansiedad, sino que consigue afectar negativamente al comportamiento que se tendrá en la situación real, lo que aumenta los niveles de temor ante un próximo evento perpetuando el ciclo de preocupación. En palabras de los investigadores, “La rumia negativa es uno de los factores en el círculo vicioso de la ansiedad social y puede definirse como un examen intrusivo y detallado de los resultados negativos anticipados o percibidos en relación con una situación social temida”. Esta rumia, además, suele persistir al terminar la situación: la persona sigue rememorando el evento en su mente una y otra vez.

Aunque hace dos décadas que se identificaron los efectos negativos de la rumia, hay muy pocas investigaciones sobre cómo ayudar a las personas con ansiedad social a romper el ciclo de preocupación. Modini y Abbott creen que el enfoque de los terapeutas durante el tratamiento debería involucrar la “Atención distante”: no solo centrarse en los pensamientos que tienen estas personas sobre lo que puede salir mal en una situación social, sino centrase también en sus suposiciones erróneas de que la rumia tiene efectos de prevención. En otras palabras, la clave sería cuestionar la legitimidad de la rumia, porque las personas que sufren este trastorno creen que les ayuda ensayar mentalmente todos los peores escenarios posibles que se pueden dar en una situación que para ellos es amenazante. Según Modini y Abbot, sería mejor ayudarles a darse cuenta de que es mucho más beneficioso detener la rumia, que es la que se interpone en su capacidad para vivir estas situaciones sin temor.

 

Fuentes (en inglés) :

 
The Latest Way to Conquer Social Anxiety Uses a New Mindset
Modini, M., & Abbott, M. J. (2018). Banning pre-event rumination in social anxiety: A preliminary randomized trial. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 61, 72–79. https://doi-org.silk.library.umass.edu/10.1016/j.jbtep.2018.06.009