Sian Leah Beilock es una psicóloga cognitiva que en 2017 fue galardonada con el prestigioso Premio Troland por sus investigaciones sobre por qué las personas nos bloqueamos cuando estamos bajo presión. Beilock investiga los factores del cerebro y del cuerpo que influyen en nuestro rendimiento variando nuestras habilidades cognitivas y de razonamiento cuando estamos sometidos a estrés. Y lo hace utilizando diversas metodologías, como las técnicas de neuroimagen.

 

Según la especialista, los bloqueos son atascos de información en el cerebro que hacen que rindamos por debajo de nuestras capacidades cuando nos sentimos presionados para hacer algo bien. Sus investigaciones nos han parecido especialmente interesantes por dos motivos: porque las personas con trastorno de lateralidad suelen bloquearse y porque, tal como veremos, muchos bloqueos están causados por un mal funcionamiento de la memoria de trabajo, un síntoma que presentan muchas personas con problemas de lateralidad.

 ¿Por qué nos bloqueamos cuando estamos bajo presión?

Tal como ella explica en numerosas publicaciones y conferencias, cualquier persona puede bloquearse en un momento dado. De hecho, a veces les ocurre incluso a los deportistas de élite cuando todo el mundo está pendiente de ellos. El gran golfista Greg Norman, por ejemplo, experimentó una de estas situaciones en el Masters de Estados Unidos en 1996: tras jugar magníficamente los tres primeros días del torneo, el último día se bloqueó. En el caso de los deportistas, pensar demasiado en lo que están haciendo por su miedo a fallar es lo que, precisamente, provoca el bloqueo: intentan controlar tanto cada aspecto de lo que están haciendo que este análisis acaba siendo contraproducente y dejan de fluir en sus movimientos. Se produce una parálisis por análisis.

Según Beilock, si lo que vamos a hacer es una tarea automática que ya hemos realizado anteriormente muchas veces, una manera de evitar el bloqueo es distraer al cerebro haciendo algo tan simple como cantar, silbar o hacer multiplicaciones mentalmente, por ejemplo: esto ayuda a impedir que las partes del cerebro que podrían interferir en el rendimiento tomen el control. Es decir, se trata de evitar que la parte consciente del cerebro regule demasiado los movimientos que deberían quedar fuera de su control.

Sin embargo, el cerebro también nos puede sabotear el rendimiento de formas distintas a la de “parálisis por análisis”. Una de ellas es cuando las situaciones de presión agotan nuestra memoria de trabajo; una capacidad de procesamiento del cerebro que es clave para muchas de las actividades que realizamos diariamente y que necesitamos que funcione bien cuando damos una conferencia, hacemos una presentación, nos presentamos a un examen, tenemos que responder a las preguntas que nos hace un cliente, etc.

¿Por qué nos bloqueamos cuando estamos bajo presión?

Las personas con talento suelen tener una mayor memoria de trabajo, pero cuando están preocupadas o estresadas, se les sobrecarga. Llama la atención un ejemplo que pone la investigadora sobre este fenómeno. Es un ejemplo de lo que denomina “amenaza estereotipada”: en un estudio, alumnos blancos y negros realizaron una serie de pruebas estandarizadas antes y después de que resultara elegido como presidente Obama. Antes de la elección, los alumnos negros obtuvieron peores resultados que los blancos. Sin embargo, justo después de las elecciones, sus puntuaciones mejoraron tanto que casi igualaron a las de los blancos. Según Beilock, cuando los estudiantes negros pueden superar las preocupaciones provocadas por los estereotipos porque ven a alguien como el presidente Obama que responde directamente a los mitos sobre la variación racial en la inteligencia, su desempeño mejora.

 

La amenaza estereotipada se da cuando las personas con talento no rinden según sus capacidades porque les preocupa confirmar los mitos o clichés culturales: que los niños y las niñas tienen aptitudes diferentes para los estudios de ciencias, que la raza determina las capacidades o cualquier otro. Las investigaciones de Beilock han demostrado que sentirse presionado por si se confirman estos estereotipos disminuye el rendimiento porque la preocupación agota la memoria de trabajo.

 

El equipo de investigación de Beilock también ha demostrado que los estudiantes que no pertenecen a ningún grupo estereotipado, pero que se sienten sobrepasados por la ansiedad, dejan de bloquearse cuando empiezan a practicar meditación. De igual manera, ensayar bajo un estrés moderado situaciones que nos provocan ansiedad, también ayuda a que nos sintamos más cómodos en otras situaciones que, a priori, nos provocarían un estrés mayor.

Conferencia de Sian Leah Beilock sobre el tema (está disponible la transcripción en español).