El titular “Crean un reloj inteligente para medir y predecir la felicidad” podría hacernos pensar que nos encontramos delante de una noticia algo frívola, si no fuera porque responde a un trabajo de un investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Pascal Budner. Vamos a ver en qué ha consistido esta investigación y qué puede aportarnos.

 

Qué es la felicidad

Definir la felicidad no es sencillo. Aristóteles decía que es “un estado de actividad” y que depende de cómo cultivamos la virtud: las virtudes del coraje, la generosidad, la justicia, la amistad y la ciudadanía. Bill Gates, cuando fue preguntado una vez sobre la cuestión, respondió: “Warren Buffett siempre ha dicho que la medida de la felicidad es si las personas cercanas a ti son felices y te quieren “. Lo cierto es que para la mayoría de las personas resulta complicado plasmar en una frase qué es este estado (probablemente, para algunos, su definición dependa del lugar y del tiempo histórico en el que se vive), aunque, salvando las diferencias de opinión, todos podríamos llegar a cierto consenso.  De hecho, los psicólogos sí trabajan con ciertos indicadores. Lo que realmente ha supuesto una dificultad para los investigadores, hasta hace muy poco, es conseguir medir los niveles de felicidad con precisión y utilizar esa información para predecir cuándo una persona se sentirá feliz en el futuro.

 

Cómo medir la felicidad

El MIT crea un reloj inteligente para medir y predecir la felicidad

Las mediciones de este tipo son muy recientes, pero entre ellas encontramos alguna destacable, como la que llevó a cabo hace muy poco un equipo del laboratorio de informática del MIT para medir la interacción entre personas autistas utilizando las sofisticadas capacidades de procesamiento de voz del smartwatch de Samsung: construyeron una aplicación portátil que puede analizar conversaciones para identificar la emoción en el habla al combinarla con el seguimiento de cambios físicos adicionales: aumento de la temperatura de la piel, frecuencia cardíaca, movimientos, etc. (AlHanai y Ghassemi 2017).

 

El estudio

Un equipo del MIT crea un reloj inteligente para medir y predecir la felicidad

Pascal Budner y su equipo han encontrado la forma de utilizar un reloj inteligente (smartwatch) para medir y predecir la felicidad. En concreto, han utilizado un reloj Pebble conectado a un smartphone Android para combinar datos de los usuarios obtenidos continuamente por sensores con información exógena variable: las condiciones climáticas, el día de la semana, la hora, la ubicación, etc. El estudio se ha llevado a cabo con estudiantes de posgrado, investigadores, miembros del profesorado, consultores y empresarios de edades comprendidas entre los 22 y los 59 años, y al final del experimento (dos meses de duración) se habían reunido casi 17.000 datos.

Las sugerencias del medidor se basan en la visión tradicional de los psicólogos sobre la felicidad como un parámetro bidimensional “excitación-valor”. La excitación refleja la disposición para actuar o el nivel de actividad; un parámetro asociado con estar más alerta de lo normal y tener una presión arterial o frecuencia cardíaca más alta, y se mide en una escala “no activo-activo-muy activo”. El valor es una medida del nivel de felicidad del usuario: sentirse muy bien, bien o mal. Cruzando el resultado de ambos, tenemos nueve estados diferentes posibles. Por ejemplo: estar muy activo y sentirse mal representa el enfado, mientras que sentirse muy bien y no estar activo representa un estado de relajación.

El MIT crea un reloj inteligente para medir y predecir la felicidad_Centro de lateralidad y psicomotricidad Joëlle Guitart

Módulos de la aplicación del reloj inteligente presentando el resultado de uno de los participantes en el estudio

Los participantes empezaron el experimento siguiendo un modelo genérico de aprendizaje automático creado por el equipo de investigadores para encontrar patrones de frecuencia cardíaca, ubicación, etc. Este modelo, además, les mostraba un estado de ánimo predicho que podían cambiar directamente en el reloj inteligente si no reflejaba el suyo; una operación que debían repetir cuatro veces al día. Paulatinamente, el sistema fue aprendiendo de los datos recogidos hasta llegar a predecir los estados de ánimo con una precisión de hasta un 94 %.

Las conclusiones más interesantes de la investigación son que algunos datos son significativamente más predictivos de felicidad que otros: el clima y el movimiento entre ubicaciones, por ejemplo, son altamente predictivos; mientras que los datos fisiológicos tienen un menor poder predictivo. Asimismo, como también crearon un sistema para identificar las variables más predictivas para cada participante, han podido ver qué amigos tienen una influencia más positiva o negativa en nuestro estado de ánimo. De hecho, han visto que por cada persona feliz que hay en nuestra vida, nuestra propia felicidad aumenta en un 9 %, aproximadamente.

Aunque los investigadores son conscientes de que han trabajado con una muestra pequeña de participantes (60) y que todos ellos estaban interesados a priori en participar en la investigación, los resultados del estudio son suficientemente sólidos como para que ya hayan puesto en marcha un estudio más amplio con individuos seleccionados al azar.