La semana pasada, se publicó en la revista Lancet Psychiatry  el estudio más amplio realizado hasta ahora sobre el TDAH, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad; un estudio que es fruto de la investigación de médicos y neurocientíficos de once países y que muestra que el cerebro de estas personas presenta alteraciones significativas en cinco estructuras neurológicas; es decir, que su cerebro es diferente al del resto de la población. Asimismo, los investigadores también han observado que el tamaño de su cerebro es menor que el de la media de la población, lo que sugiere que el TDAH está relacionado con la maduración tardía del cerebro.

 

Con anterioridad a esta investigación, en el cerebro de las personas con TDAH ya se habían detectado diferencias en tres estructuras: en el núcleo accumbens (implicado en los procesos motivacionales, como el de la recompensa), en el núcleo caudado (interviene en el procesamiento de las emociones y en las acciones dirigidas a objetivos, entre otras funciones) y el putamen (aprendizaje y control motor). Ahora, este nuevo estudio —coordinado por la Universidad Radboud de Holanda y en el que han participado, entre otros, científicos del Hospital del Mar, del Vall d’Hebron y de la UAB—, señala que también están afectadas la amígdala (que juega un papel fundamental en las emociones) y el hipocampo (orientación espacial y memoria). La investigación se ha llevado a cabo con una muestra de 1.713 personas con TDAH, y ha consistido en analizar sus cerebros con resonancia magnética y comparar los resultados con los de 1.529 personas sin TDAH.

 

Un estudio revela que el cerebro de las personas con TDAH es diferente

Según los investigadores, la alteración de las cinco áreas citadas explica la complejidad del TDAH y su efecto en el comportamiento de las personas que lo sufren. Los responsables de la investigación creen que la causa de estas alteraciones podría ser el retraso en la maduración del cerebro; sin embargo, todavía no pueden explicar por qué se produce dicho retraso.

 

Como ya es sabido, las personas con TDAH tienen una gran inquietud motriz (dificultad para permanecer tranquilas, para estar sentadas durante mucho rato, se mueven constantemente con nerviosismo, etc.), son muy impulsivas (responden a las preguntas precipitadamente e interrumpen las conversaciones), sienten una gran inquietud interior, les cuesta mantener la atención y la concentración (se distraen fácilmente), y tienen una gran falta de motivación. Todos estos síntomas tienen consecuencias en su vida diaria (en casa, en el colegio y en sus relaciones sociales) que les provocan, además, mucha ansiedad, baja autoestima, poca tolerancia a la frustración, irritabilidad y una gran sensación de fracaso.

Un estudio revela las diferencias en el cerebro de las personas con TDAH

El TDAH afecta, aproximadamente, a un 5 % de niños y adolescentes y, si no se trata adecuadamente, los síntomas perduran en la edad adulta (solamente un tercio de los adultos mejora al madurar su cerebro). Es fundamental, por tanto, hacer un diagnóstico preciso que incluya, además de los test, entrevistas con el niño y con su familia, así como pruebas que permitan observar directamente el comportamiento del niño. No hay que olvidar que hablamos de TDAH cuando se dan un conjunto de síntomas determinados, pero que estos mismos síntomas también están presentes en otro tipo de disfunciones o patologías, por lo que un diagnóstico erróneo podría comprometer su detección.

 

En nuestro centro, tratamos a los niños y adolescentes con TDAH focalizando la terapia en los aspectos psicomotores (aprendizaje y reeducación); factores que, a su vez, están relacionados con el control de sus emociones, y trabajamos estas, además, a través de su expresión mediante juegos y actividades manuales. Es imprescindible facilitarle al niño un espacio que no detecte como “amenazante”, en el que pueda expresar su frustración, enfado y rabia, y en el que el terapeuta pueda identificar con él lo que provoca dichas emociones para elaborlas desde la confianza. Por otro lado, la comunicación (entrevistas) con la familia y el tutor/profesores del paciente también es un aspecto esencial a la hora de abordar con éxito el tratamiento del TDAH.

Si tienes cualquier consulta sobre este tema, no dudes en ponerte en contacto con nuestro centro.

Fuentes:

http://www.lavanguardia.com/ciencia/cuerpo-humano/20170216/4260318887/personas-tdah-cerebro-diferente.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_content=ciencia&utm_campaign=lv

 

https://ddd.uab.cat/pub/afin/afinSPA/afin_a2014m1n57iSPA.pdf