Por Susana Lladó

 

La directora de nuestro centro, Joëlle Guitart, nos explica en esta entrevista el caso de un paciente de 11 años con lateralidad cruzada y fuerte hipertonía que acaba de finalizar la terapia después de haber sido lateralizado a la izquierda, como zurdo, en un 95 %; el máximo de recuperación posible.

A pesar de que su cociente intelectual era alto, sus padres lo trajeron al centro porque tenía importantes dificultades escolares. El paciente tenía un nivel de lateralidad que correspondía a un niño de 8 años.

¿Qué particularidades presenta este caso?

Se trata de un paciente con lateralidad cruzada que llegó al centro cuando tenía 11 años y 10 meses. Presentaba una lateralidad heterogénea con dominancia izquierda; es decir, zurda, y una hipertonía bastante acentuada en cuanto a tensión neuromuscular.

 

¿Qué repercusiones tenía en su vida esta lateralidad cruzada?

A pesar de que su cociente intelectual era alto, sus padres lo trajeron al centro porque tenía importantes dificultades escolares. El paciente tenía un nivel de lateralidad que correspondía a un niño de 8 años. En aquel momento, estaba en sexto de Primaria y sus padres estaban preocupados porque veían que con esas dificultades iba a ser improbable que pudiera cursar el Bachillerato.

¿Cuáles eran en concreto estas dificultades escolares?

Fundamentalmente, tenía problemas de concentración, se dispersaba mucho, no podía seguir las explicaciones de los profesores, era muy lento escribiendo y tenía un rechazo hacia la lectura. Además, la mecánica lectora también era deficiente, le costaba mucho leer en voz alta y, como la retención lectora no era buena, tampoco comprendía lo que leía.

 

¿En qué consistía la falta de concentración?

Los problemas de concentración son un síntoma de lateralidad cruzada. Cuando los pacientes son chicos en edad escolar suelen atender en clase, ya que son niños aplicados, pero de repente se desconectan y ya no escuchan. Esto afecta a su rendimiento escolar, porque cuando en casa tienen que hacer los deberes, no saben qué les han mandado hacer o no recuerdan las directrices para hacer los trabajos.

 

¿Presentaba alguna dificultad más?

Era un niño muy ansioso, lo que aumentaba y agudizaba los bloqueos típicos de las personas con lateralidad cruzada. Y necesitaba ir a dormir con sus padres todas las noches. De hecho, este aspecto no se solucionó hasta hace diez meses, aproximadamente.  Por lo demás, el desarrollo de su psicomotricidad había sido normal: se sentó a los 6 meses, empezó a andar a los 12, comenzó a hablar claro y bien a los 2 años, a los 3 años controló los esfínteres de noche, etc. Tampoco había problemas de relación, es un niño sociable y con amigos, ni de enfermedades.

El profesor se percató de que tenía un problema de lateralidad porque había tenido como alumna a una expaciente del centro y conocía su caso. Supo detectar los síntomas y lo derivó al centro. Es fundamental el papel del profesorado en la detección de la lateralidad cruzada.

¿Cómo se dieron cuenta sus padres de que tenía lateralidad cruzada?

Fue su profesor de natación quien se dio cuenta. Como hipertónico, Joaquín es un chico ágil al que le gustan los deportes, y compite en natación. El profesor se percató de que tenía un problema de lateralidad porque había tenido como alumna a una expaciente del centro y conocía su caso.  Supo detectar los síntomas y lo derivó al centro. Es muy importante el papel del profesorado en la detección de la lateralidad cruzada.

 

¿Cuáles fueron los resultados del test de lateralidad?

El primer test lo realizamos en mayo de 2017. La lateralidad de brazo/mano era 70 % izquierda y 30 % derecha; la del ojo, 55 % izquierda y 45 % derecha; la lateralidad de la pierna estática era derecha; la pierna dinámica, 60 % izquierda y 40 % derecha; el oído, 55 % derecho y 45 % izquierdo; y la lateralidad de la motricidad facial y cervicales era 55 % derecha y 45 % izquierda.

 

¿Había que lateralizarlo como zurdo, entonces?

Así es, es la decisión que tomamos. Y ha sido un caso muy satisfactorio en diversos sentidos.

 

¿Por qué?

Porque es un claro ejemplo de que cuando el paciente tiene una familia que está volcada en su recuperación y el paciente también tiene una buena predisposición, todo el proceso del tratamiento va mucho mejor. Joaquín tiene unos padres colaboradores que acudieron al centro con un gran interés por resolver los problemas de su hijo, él se adaptó muy bien a la terapia y nunca faltó a una sesión. Además, la relación con su terapeuta fue muy buena desde el principio. Todos estos factores de actitud, dinámica familiar y psicológicos contribuyen enormemente. Cuando, en cambio, tienes que trabajar estos aspectos, la terapia se alarga.

Ha terminado la terapia con un 95 % de recuperación de lateralidad, que es lo máximo posible. Recordemos que ninguna persona está lateralizada homolateralmente a la derecha o a la izquierda al 100 %.

Joaquín acaba de terminar la terapia

Sí, el mes pasado, en junio. Ha terminado la terapia con un 95 % de recuperación de lateralidad, que es lo máximo posible. Recordemos que ninguna persona está lateralizada homolateralmente a la derecha o a la izquierda al 100 %. En mi experiencia clínica de casi 50 años nunca he visto a una persona completamente diestra o zurda.

 

¿Cuáles han sido los resultados del último test de control?

A todos los pacientes, desde que inician la terapia, les realizamos un test de control cada 5 meses para evaluar su progresión.  En cada test de control se puede observar la evolución de todos los ítems propios de lateralidad cruzada: esquema corporal, orientación perceptiva, orientación derecha-izquierda, estructuración y orientación espacial, estructuración rítmica, organización temporal (la cual es fundamental para la lectura), el equilibrio estático y dinámico, motricidad facial, motricidad digital, etc. Y en función de los resultados que se van obteniendo, vamos adaptando también los ejercicios de psicomotricidad de la terapia y la parte emocional de la misma.

El último test de control de Joaquín mostró una lateralidad de brazo/mano 95 % izquierda, 5 % derecha; una lateralidad del ojo 80 % izquierdo, 20 % derecho; pierna estática, izquierda; pierna dinámica, 85 % izquierda; oído, 65 % izquierdo; y motricidad facial y cervicales, 65 % izquierda y 35 % derecha.

La terapia de lateralidad cruzada es una terapia larga, aunque la mayoría de los pacientes solo acuden 1 vez por semana, y requiere constancia. No obstante, cuando el trabajo neurofisiológico se hace adecuadamente, el paciente ya no vuelve a modificar su lateralidad.

¿Cuánto ha durado su terapia?

La ha finalizado con 14 años y 4 meses. Acaba de terminar tercero de ESO y va a empezar el Bachillerato. La terapia de lateralidad cruzada es una terapia larga, aunque la mayoría de los pacientes solo vengan 1 vez por semana, y requiere constancia. No obstante, cuando el trabajo neurofisiológico se hace adecuadamente, el paciente ya no vuelve a modificar su lateralidad. Es decir, no hay regresión ni recaídas.

Ahora, como todos los pacientes, Joaquín tendrá que hacer una serie de ejercicios en casa 3 veces por semana durante cinco minutos. Son ejercicios que conoce bien porque los ha estado haciendo estos años en consulta con su terapeuta. Y cada cinco meses vendrá a hacer un test de control evolutivo. Esto se hace siempre tres veces con este intervalo de tiempo de 5 meses. Al finalizar este periodo, le daremos el alta definitiva.

 

Una última pregunta, ¿es importante distinguir entre una persona con lateralidad cruzada hipertónica y una persona con lateralidad cruzada hipotónica?

Todas las personas con lateralidad cruzada presentan una sintomatología común: dificultades en el lenguaje oral y escrito, deficiencias motoras y funcionales, dificultades de concentración y comprensión, inestabilidad locomotora, etc. A esta sintomatología hay que sumar la propia de cada paciente en función de los cruces de lateralidad que presente y de si es hipotónica o hipertónica. Por esta razón la terapia de lateralidad cruzada debe ser completamente personalizada. Los ejercicios que se hacen con un paciente podrían ser perjudiciales para otro.

El pasado 11 de mayo reabrimos el centro para las terapias presenciales individuales. Por favor, si vas a pedir cita, lee las medidas sanitarias y protocolos de higiene y seguridad que hemos implementado en el centro para evitar la transmisión cruzada de Covid-19 entre nuestro personal y los pacientes. Si quieres hacernos una consulta, puedes ponerte en contacto con el centro.