Por Susana Lladó

 

La directora de nuestro centro, Joëlle Guitart, expone en esta entrevista el caso de Guillem; un caso complejo de un niño con lateralidad cruzada que acaba de finalizar la terapia con éxito.

¿Cuántos años tenía Guillem cuando llegó al centro?

Cuando Guillem acude al centro por primera vez en abril de 2018 tiene 12 años y nueve meses, y está en 1º de ESO.

 

¿Cuál fue el motivo de consulta de sus padres?

A la primera consulta Guillem vino solo con su padre, el cual quería un diagnóstico y pronóstico de su hijo. El relato fue que Guillem tenía problemas de concentración, lentitud, dificultades con la física y las matemáticas, sobre todo en el pensamiento lógico; migrañas oftálmicas frecuentes (las cuales estaban relacionadas con el problema de lateralidad heterogénea), tardaba mucho en responder cuando se le hacía una pregunta, su reacción era muy lenta; era muy ansioso, no se le daba bien el ejercicio físico (tenía una hipotonía considerable), presentaba TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) y era bastante hipocondríaco. Además, tenía que llevar plantillas por tener los pies planos, padecía otitis…

 

Es bastante habitual que los niños con lateralidad heterogénea tengan pies planos

Sí, es debido a la hipotonía. Suelen tener poca curva en los pies, caminar de una forma bastante patosa y tener las rodillas en arco: estas se acercan formando una v.

 

Desde el punto de vista diagnóstico, ¿hay algún rasgo más destacable en el caso de Guillem?

Sí. De hecho, el caso de Guillem es un caso de rigidez neurofisiológica, mental y emocional; un caso mucho más complejo de lo que parecía en un principio.

 

¿Cuál fue el resultado del test de lateralidad?

Este primer test lo realizamos en abril de 2018 y mostró una lateralidad muy heterogénea con fuerte hipotonía tanto en los miembros superiores como inferiores, lo que explica que su motricidad manual fina fuera deficiente. Los resultados fueron:  lateralidad de la mano y brazo, 65 % izquierdo, 35 % derecho; el ojo, derecho; pierna estática, derecha; pierna dinámica, 60 % derecha y 40 % izquierda; oído 55 % derecho y 45 % izquierdo; la motricidad facial y cervicales 45 % derecho y 55 % izquierdo.

 

¿Había realizado otras terapias anteriormente?

Antes de acudir al centro, iba a sesiones de acupuntura, aunque sin resultados. También estuvo haciendo una rehabilitación de los ojos (optometría) que no estaba mostrando avances. Desde los cuatro años llevaba gafas por hipermetropía y astigmatismo.

 

¿Cómo se decide lateralizarlo?

A la izquierda, como zurdo.

Había una falta de madurez importante. Falta de yo. Falta de yo corporal, mental y neurofisiológico. La personalidad que debería haber desarrollado a su edad no estaba formada. No había autonomía

¿Había otras dificultades y rasgos que permitan entender mejor su caso?

Además de lo que ya he mencionado, estaba muy obsesionado con los microbios (antes del Covid), por lo que se lavaba compulsivamente las manos; a veces tenía vértigos, siempre estaba cansado, se bloqueaba continuamente, hacía fútbol, pero su entrenador le comunicó que no podía seguir en el equipo porque no era nada ágil; estaba muy enganchado al móvil y a la videoconsola, tenía alergia a los pelos de gatos y perros…

 

¿Cómo iba en el colegio?

Cuando se esforzaba, la caligrafía era bastante buena, como la redacción, pero no le gustaba leer, ya que le costaba la mecánica lectora y, por tanto, la retención y la comprensión lectora. Tenía que volver a leer los párrafos de un texto varias veces para comprender el hilo conductor. También le costaba muchísimo el inglés. Le gustaba hacer los deberes con la madre, fundamentalmente los de mates y física; las asignaturas que llevaba peor, además de los idiomas.

 

¿Y su carácter?

Guillem era, y es, un niño muy sensible; lo cual está muy bien, pero con una gran falta de confianza en sí mismo. Se inhibía y era muy poco sociable.

 

¿Hay algún avance cuando hacen el primer cambio de impresiones con los padres tras empezar la terapia?

Esta primera visita con los padres fue en junio de 2018, un mes y medio después de que Guillem empezara la terapia de lateralidad. Les comunico que la adaptación a la terapia es buena, pero que el niño se somete a la terapeuta acatando lo que esta le va indicando de forma muy mecánica, sin desarrollar su propia capacidad para pensar.

 

¿Puede explicarlo un poco más?

Había una falta de madurez importante. Falta de yo. Falta de yo corporal, mental y neurofisiológico. La personalidad que debería haber desarrollado a su edad no estaba formada. No había autonomía.

La terapeuta me informó en su evaluación que el caso era mucho más complejo de lo que pudiera parecer. Seguía con una actitud muy sumisa y el perfil era ligeramente de autismo. Las conductas obsesivas le daban seguridad y tranquilidad. Se estaba trabajando a fondo para que Guillem empezara a conectar con lo que sentía y pensaba, porque era como si hubiera un desierto emocional

¿Qué ítems de lateralidad se estaban empezando a trabajar?

La memoria, la coordinación ideomotriz, la coordinación facial, la atención y el razonamiento. También había empezado a hacer natación, tal como le recomendamos. Asimismo, acordamos que iba a reducir las horas que dedicaba al móvil y a los videojuegos, y se estaba distribuyendo este tiempo según lo acordado. Cabe destacar que, aunque se bloqueaba a menudo en la terapia, con el acompañamiento de la terapeuta se lograba que se desbloquease. También estaba haciendo ejercicios de relajación y respiración, y de desbloqueo corporal. Le recomendamos unas sesiones con un osteópata y, con todo este trabajo, empezó a respirar mejor que antes, ya que no era consciente de su propia respiración y tenía una respiración muy corta.

 

¿Y emocionalmente?

Estaba empezando a trabajar la ansiedad, la inseguridad, la falta de madurez y la tristeza. A Guillem le gustaba venir a terapia y ponía una gran voluntad en las sesiones.

 

¿En casa debía hacer alguna actividad específica?

Sí, leer cada día un rato con los padres y explicar después qué había entendido, oralmente o por escrito.

 

¿Cuándo y cómo fue el primer test de control?

Antes de este primer test, que fue en octubre de 2018, Guillem pasó de curso, a 2º de ESO. No obstante, la terapeuta me informó en su evaluación que el caso era mucho más complejo de lo que pudiera parecer. Seguía con una actitud muy sumisa y el perfil era ligeramente de autismo. Las conductas obsesivas le daban seguridad y tranquilidad. Se estaba trabajando a fondo para que Guillem empezara a conectar con lo que sentía y pensaba porque era como si hubiera un desierto emocional. A pesar de que la rigidez corporal, mental y emocional ya no era tan fuerte, había que seguir trabajándola. Además, la presión de los padres le provocaba más ansiedad y bloqueo a Guillem, por lo que les sugerimos que empezaran a preguntarle por sus emociones para que en el ámbito familiar también pudiera expresarlas.

 

¿Cuáles fueron los resultados de este segundo test de lateralidad?

Brazo y mano, 70 % izquierdo, 30 % derecho; ojo, derecho; pierna estática, 10 % izquierda, 90 % derecha; pierna dinámica, 45 % izquierdo, 55 % derecho; oído, 50 % derecho, 50 % izquierdo; motricidad facial y cervicales, 55 % izquierdo, 45 % derecho.  Unos resultados que están bastante bien para un primer test de lateralidad tras dos meses de terapia.

Cuando le dolía algo, estaba convencido de que se volvería sordo, de que perdería la vista, etc. Y además de su fobia a las bacterias, solamente bebía agua de una marca determinada porque creía que era la única que no perjudicaría su salud. Lo importante de esto es que estaba obsesionado con temas muy específicos relacionados con la enfermedad

¿Los padres estaban apreciando algún cambio positivo?

Sí, nos hicieron saber que en clase se concentraba más, que entendía mejor las explicaciones que se le daban en el colegio y en casa, que ya no era tan lento al responder y que se bloqueaba menos. También estaban observando que la hipotonía había disminuido y que estaba más ágil. De hecho, empezaron a practicar esquí en familia. Las migrañas oftálmicas también estaban disminuyendo: eran menos frecuentes e intensas. Y no estaba tan ansioso, parecía que se sentía mejor, que se abría más a los demás y empezó a jugar a fútbol con su padre una hora al día. No obstante, Guillem seguía con TOC, con la hipocondría y negándose a leer.

 

¿Cómo le afectaba la hipocondría?

Cuando le dolía algo, estaba convencido de que se volvería sordo, de que perdería la vista, etc. Y además de su fobia a las bacterias, solamente bebía agua de una marca determinada porque creía que era la única que no perjudicaría su salud. Lo importante de esto es que estaba obsesionado con temas muy específicos relacionados con la enfermedad.

 

¿Cuándo fue el siguiente test de control?

El segundo test de control lo realizamos en marzo de 2019. Los resultados habían mejorado sensiblemente desde que le hicimos el primer test de lateralidad al llegar al centro: mano y brazo, 55 % izquierdo, 45 % derecho; ojo,10 % izquierdo, 90 % derecho; pierna estática, 20 % izquierda, 80 % derecha; pierna dinámica, 50 % izquierdo, 50 % derecho; oído, 45 % derecho, 55 % izquierdo; motricidad facial y cervicales, 55 % izquierdo, 45 % derecho (igual que en el primero).  Unos resultados que están bastante bien para un primer test de lateralidad tras dos meses de terapia.

En este periodo todavía depende mucho del apoyo de la madre para hacer las tareas escolares, sigue con bastante ansiedad y no consigue terminar un examen de Física en el colegio, pero hay avances en la coordinación ideomotriz, la estructuración espaciotemporal, la abstracción lógico-matemática, la comprensión de los idiomas y la confianza en sí mismo. También han seguido disminuyendo los dolores de cabeza y la onicofagia (se lastimaba las uñas con la otra mano). Aunque el curso escolar se le hace difícil, la escuela informa que pasará a 3º de ESO.

 

¿Y emocionalmente?

Empieza a salir de casa solo, le gusta sacar a pasear al perro y muestra otros intereses diferentes a los relacionados con Internet. La evolución es satisfactoria.

El último test de control lo hicimos en febrero de 2020. Guillem sigue avanzando en la agilidad mental, la hipotonía, la lectura, la comprensión lectora y la concentración, y se trabaja para que tenga más herramientas en el campo verbal. Cada vez socializa más. La madre dice que está más maduro, seguro de sí mismo y comunicativo

¿Cuáles es la situación en el tercer test de control?

Este test lo hacemos en julio de 2019. Los resultados muestran que la curación ha llegado al 78 %. Los resultados son: brazo y mano, 80 % izquierdo, 20 % derecho; el ojo, 20 % izquierdo, 80 % derecho; pierna estática, 35 % izquierda, 65 % derecha; pierna dinámica, 45 % derecha y 55 % izquierda; oído 40 % derecho y 60 % izquierdo; la motricidad facial y cervicales 40 % derecho y 60 % izquierdo. Son unos buenos resultados.

Guillem ya ha empezado a leer, aunque sigue sin gustarle, pero duerme poco porque sigue enganchado a la tablet.  La concentración, la ortografía y el vocabulario han mejorado significativamente, aunque sigue costándole hacer un esquema o cuadro sinóptico (lo cual requiere abstracción). Los dolores de cabeza tensionales han cesado, prácticamente, y aunque todavía le cuesta registrar lo que siente y piensa, empieza a poder comunicarse en este sentido; lo cual influye en los resultados de su rendimiento. Sigue ganando autonomía en los ejercicios de la terapia y los padres también observan que ya es más independiente y que su capacidad de razonamiento es bastante buena. Guillem ha vuelto a ser aceptado en el equipo de fútbol de amigos debido a que ha disminuido bastante la hipotonía y, por tanto, es mucho menos patoso. También empieza a quedar con otros niños del barrio para jugar y caminar. Se siente mucho mejor consigo mismo. La comprensión lectora debe seguir mejorando porque sigue siendo escasa. La ansiedad y los problemas de otitis se han reducido (tenía pólipos en la nariz).

 

¿Y los resultados del cuarto?

La curación ya es de un 85 %. Hay progreso en todos los ítems de lateralidad. Guillem es mucho más autónomo, la mejoría de sus capacidades mentales y su adaptación en la escuela y en las relaciones sociales es evidente, ha dejado de pasar tanto tiempo online, empieza a interesarse por los libros sobre animales y empieza a leer artículos de periódicos y, como está motivado, entiende lo que lee (al desbloquearse la parte emocional se desbloquea la mental). Progresa en todas las asignaturas, incluidas las matemáticas. Su yo emocional, mental y corporal está mucho más construido, y no hay tanta infravaloración ni ansiedad. Los vértigos disminuyen.

Este test lo hacemos en octubre de 2019 y la lateralidad ya es predominante hacia la izquierda. Apenas hay migrañas ni dolores. La terapia se enfoca a que aprenda a razonar y reflexionar por sí mismo. Para ello se sigue trabajando la coordinación ideomotriz, la concentración y la organización espaciotemporal. El podólogo le cambia las plantillas porque ya empieza a tener curva en la planta de los pies. Ahora va a nadar dos veces por semana. Ya solo se arranca la uña del pulgar izquierdo.

 

¿Cuál es el feedback de los padres en esta etapa?

Nos hacen saber que ya se comunica mucho más y con mayor fluidez, que sus relaciones sociales se han enriquecido, que hay buenos progresos en las matemáticas, aunque le sigue costando la Física.

 

¿Cuándo le realiza el quinto test de control?

El último test de control lo hicimos en febrero de 2020. Guillem sigue avanzando en la agilidad mental, la hipotonía, la lectura, la comprensión lectora y la concentración, y se trabaja para que tenga más herramientas en el campo verbal. Cada vez socializa más. La madre dice que está más maduro, seguro de sí mismo y comunicativo. Se han resuelto los dolores producidos por sus problemas oculares y de otitis, y sigue yendo a natación y haciendo actividades con sus amigos. Guillem manifiesta que quiere estudiar para dedicarse a algún campo relacionado con la informática.

Los resultados del test de lateralidad son los siguientes: brazo y mano, 90 % izquierdo, 10 % derecho; el ojo, 40 % izquierdo, 60 % derecho; pierna estática, 50 % izquierda, 50 % derecha; pierna dinámica, 30 % derecha y 70 % izquierda; oído y motricidad facial y cervicales, 30 % derecho y 70 % izquierdo.

 

¿Y el último test de control?

Ha sido ahora, en octubre de 2020. Los resultados del test de lateralidad han sido los siguientes: brazo y mano, 90 % izquierda, 10 % derecha; el ojo, 60 % izquierdo, 40 % derecho; pierna estática, 60 % izquierda, 40 % derecha; pierna dinámica, 20 % derecha y 80 % izquierda; oído, 80 % izquierdo, 20 derecho y motricidad facial y cervicales, 25 % derecho y 75 % izquierdo. Es decir, la curación es del 90 %.

 

¿Cuál ha sido la reacción de los padres?

Han visto que ha habido un cambio extraordinario, sobre todo, en lo que hace referencia a la rigidez neurofisiológica, mental y emocional de su hijo, porque era un niño con un bloqueo casi total en todos estos aspectos.

La terapia ya ha finalizado. A partir de ahora, como todos los pacientes que terminan el tratamiento, Guillem deberá hacer en casa una serie de ejercicios de los que hacía con la terapeuta aquí en el centro para afianzar la lateralidad lograda, y vendrá 3 veces más al centro cada 5-6 meses para que hagamos los respectivos controles de seguimiento antes de darle el alta definitiva. El caso de Guillem es un caso difícil, como me he mencionado, pero, a la vez, es un caso muy gratificante: la constancia y voluntad del paciente durante el tratamiento, la implicación de los padres y la escuela durante todo el proceso y la labor de la terapeuta han sido cruciales para su recuperación.

El pasado 11 de mayo reabrimos el centro para las terapias presenciales individuales. Por favor, si vas a pedir cita, lee las medidas sanitarias y protocolos de higiene y seguridad que hemos implementado en el centro para evitar la transmisión cruzada de Covid-19 entre nuestro personal y los pacientes. Para los pacientes que viven fuera de Barcelona, seguimos realizando las terapias online. Si quieres hacernos una consulta, puedes ponerte en contacto con el centro.

Desde que se decretaron las nuevas medidas de restricción de la movilidad a finales de octubre, en el centro tramitamos los justificantes de desplazamiento a los pacientes y a sus acompañantes. Si vas a pedir cita, por favor, solicítanos el justificante. Una de las excepciones a las limitaciones de movilidad vigentes son los desplazamientos, debidamente justificados, a centros y establecimientos sanitarios y sociales.