Nueve de cada diez niños y adolescentes con lateralidad cruzada presentan déficit de atención. Esta dificultad tiene múltiples consecuencias en todos los ámbitos de su vida, incluyendo su desempeño escolar, ya que les impide realizar tanto tareas muy sencillas como complejas.

El déficit de atención se puede manifestar conductualmente con un alto nivel de activación y/o con desatención. De hecho, en muchos de estos niños y adolescentes se combina la impulsividad del movimiento (no paran de moverse) con la impulsividad en su habla y la falta de atención.

En cualquier caso, el déficit de atención les impide recoger el volumen de información que se les está transmitiendo: indicaciones, explicaciones, pautas, etc. Y al no poder gestionar esta información, desconectan y se distraen.

«Los niños suelen vivir este problema con una especie de malestar o culpabilidad; sobre todo, por las consecuencias que tiene en su aprendizaje escolar. No obstante, cuando se refieren a su déficit de atención, no saben explicarlo. Son conscientes de que algo les pasa, pero no lo tienen identificado. En cambio, los adolescentes adoptan, normalmente, una actitud más pasota. Han llegado a la conclusión de no hay ninguna explicación para su falta de atención y, aparentemente, lo aceptan como esto es lo que hay, aunque de hecho, esta actitud desprendida es una actitud defensiva. Al inicio de la terapia, el terapeuta proporciona sentido a lo que para ellos no lo tiene explicándoles las causas y mostrándoles mediante diferentes actividades que no se distraen siempre, por lo que no es cierto que tengan una incapacidad. Y todos los pacientes mejoran, aunque dependiendo de su edad y circunstancias lo hacen a un ritmo más rápido o más lento», nos explica el psicólogo de nuestro centro Luis Elías.

El déficit de atención en niños con lateralidad cruzada (Parte I)

Consecuencias del déficit de atención

Los niños con déficit de atención no pueden seguir el ritmo escolar porque no llegan a asimilar los conocimientos que se les imparten, conocimientos que de forma natural les correspondería adquirir por edad. Si los problemas de déficit de atención derivados de la lateralidad cruzada no se tratan, la tasa de abandono escolar de estos niños cuando llegan a la adolescencia es alta porque su motivación y autoestima han quedado muy mermadas. Piensan que nadie les entiende.

Al no poder concentrase, cometen muchos errores, no consiguen planificarse las tareas ni organizarse. Como hemos mencionado, algunos pueden manifestar impulsividad no solo conductual, sino también a la hora de hablar: no piensan antes de expresarse verbalmente ni antes de pasar a la acción, puede haber verborrea, suelen interrumpir a la persona que se dirige a ellos, etc.

Asimismo, también les cuesta mucho pedir ayuda o informar de que no han entendido lo que se les ha dicho. Hay que tener en cuenta que algunos son conscientes de su dificultad, pero otros no. «Son niños que parece que no escuchan cuando les hablas. Simplemente hacen, van haciendo. Por esto, una parte importante de la terapia es, precisamente, ayudarles a tomar consciencia para que consigan ir focalizando en las pautas que se les dan, las integren y empiecen a pensar antes de decir y hacer, en lugar de actuar de forma impulsiva», prosigue Elías.

El déficit de atención en niños con lateralidad cruzada (Parte I)

Como apuntábamos al principio, las dificultades de atención también repercuten en su ámbito familiar y social, además de en el escolar. En casa, muchos padres ya no saben cómo actuar con ellos: ni tienen las herramientas para corregirles adecuadamente ni para fomentar cambios en su hijo. Son padres que llegan a la consulta quemados. Además, desconocen que su manera de proceder solamente logra cohibir más al niño. En el ámbito social, cuando los pacientes se relacionan con sus amigos y compañeros, estos perciben que no les escuchan, que no entienden lo que les explican o directamente creen que pasan de ellos.

«A los padres les proporcionamos pautas para que no se desesperen. Una de las más importantes es que las normas que les den a sus hijos deben ser cortas y sencillas. Nunca les deben dar indicaciones largas. Por ejemplo: en vez de decirle al niño que haga los deberes, hay que decirle que haga la página 3 de sumas del cuaderno de Matemáticas. Cuando termine las sumas, hay que darle la siguiente indicación, que lea la página 58 del libro de Lengua, etc. Cuanto más se concrete, mejor. A la hora de acostarse, en lugar de decirle que vaya a lavarse los dientes, hay que decirle que se lave los dientes, después que se acuerde de cerrar el dentífrico y, posteriormente, que doble la toalla. Para los padres esto representa alargar el proceso, es cierto, pero así es como el proceso queda simplificado para el niño porque no se acordará de que debe doblar la toalla después de lavarse los dientes y de cerrar el tubo», detalla el psicólogo.

Asimismo, a los niños con déficit de atención les ayuda mucho que se apoye la información verbal con la información visual, tal como explicaremos la próxima semana en la segunda parte de este artículo que dedicaremos a cómo se trabaja en terapia el déficit de atención.  Por ejemplo, para indicar en el aula que no se puede chillar o que no se puede comer en clase, lo ideal sería colgar letreros que lo representen  (el de mantener silencio y uno con un bocata tachado), en vez de darle al niño toda una explicación sobre la normativas del colegio al respecto. Este apoyo mediante información gráfica favorece la integración de la información. De otro modo, quizá ni presten atención, al margen de que es muy probable que, aunque la presten, se les olvide al cabo de un momento debido a que ya han desconectado después de la segunda idea o directriz.

En mayo de 2020 reabrimos el centro para las terapias presenciales individuales. Por favor, si vas a pedir cita, lee las medidas sanitarias y protocolos de higiene y seguridad que hemos implementado en el centro para evitar la transmisión cruzada de Covid-19 entre nuestro personal y los pacientes. Para los pacientes que viven fuera de Barcelona, seguimos realizando las terapias online. Si quieres hacernos una consulta, puedes ponerte en contacto con el centro.

Desde que se decretaron las nuevas medidas de restricción de la movilidad a finales de octubre, en el centro tramitamos los justificantes de desplazamiento a los pacientes y a sus acompañantes. Si vas a pedir cita, por favor, solicítanos el justificante. Una de las excepciones a las limitaciones de movilidad vigentes son los desplazamientos, debidamente justificados, a centros y establecimientos sanitarios y sociales.