La organización Challenges Success, afiliada a la Stanford Graduate School of Education, y la cadena norteamericana NBC News han realizado durante dos años un gran estudio nacional para saber cómo ha cambiado el grado de bienestar de los estudiantes y su compromiso académico en estos tiempos tan inestables que estamos viviendo. El estudio se publicó en febrero con el título Niños bajo presión. Una mirada al bienestar y la participación de los estudiantes durante la pandemia.

El estudio se realizó con más de 75.000 estudiantes de secundaria de 86 escuelas de todo el país y mide dos áreas que son críticas para una adolescencia saludable: el bienestar y la participación de los estudiantes. Además, incluye los siguientes temas:

  • Estrés
  • Preocupación
  • Compromiso académico
  • Pertenencia y conexión en la escuela
  • Expectativas de los padres
  • Tareas y carga extracurricular

Resumimos las conclusiones principales porque creemos que son extrapolables a nuestro país y porque este es el estado en el que volverán muchos chicos a las aulas:

  • La pandemia ha aumentado de forma preocupante los altos niveles de estrés que ya sufrían antes de la pandemia (en un 56 % de los estudiantes: el 63 %, mujeres; el 48 %, hombres).
  • Los estudiantes informan aumentos de presión relacionados con la escuela, así como que sus preocupaciones relacionadas con la universidad también han aumentado (el 59 %). Este aumento de la preocupación por cuestiones relacionadas con la universidad es mayor en mujeres (67 %) que en hombres (50 %).
  • El compromiso de los estudiantes con el aprendizaje, que siempre es un desafío, es especialmente bajo.
  • Las relaciones de los estudiantes con los adultos y los compañeros son sólidas, pero parecen tensas en los últimos tiempos.
  • Las principales fuentes de estrés son relativamente constantes antes y durante la pandemia. Las 4 principales que citan son:
    1. Exámenes, calificaciones y otras evaluaciones
    2. Carga de trabajo general
    3. Falta de sueño
    4. Administración del tiempo
  • Las preocupaciones sobre la salud mental han aumentado como fuente de estrés: de un 26 % antes de la pandemia a un 32 %. Entre las mujeres esta preocupación es el doble.
  • El 83 % informan tener, al menos, un síntoma de salud física relacionada con el estrés. La estadística es mayor para las mujeres (92 %) que para los hombres (72 %).
  • Solamente un 35 % de los estudiantes se muestran confiados en su capacidad para afrontar el estrés. Este porcentaje es aún menor para las mujeres (24%) y estudiantes hispanos / latinx (31%).
  • Horas de sueño: solo el 6,6 % durmió las nueve horas recomendadas para estas edades. El 43 % afirmó que la cantidad de sueño ha disminuido respecto a antes de la pandemia. Hay que recordar que la cantidad y la calidad del sueño están asociadas a la salud física y mental, y que la privación de sueño se asocia con numerosos efectos negativos.
  • Las tareas escolares aparecen constantemente como un factor de estrés importante para los estudiantes. Suelen percibir esta carga como excesiva y no necesariamente útil. Más del 50 % informa que la cantidad de tareas es demasiada. Solamente el 40 % cree que son útiles.
  • El promedio de tiempo dedicado a realizar las tareas es de 3 horas (entre semana), frente a 2,7 en el otoño de 2019.
  • Los estudiantes reportan una disminución de su compromiso (42 %) y esfuerzo (41 %) en la escuela en comparación con antes de la pandemia. En cambio, un 51 % dice pasar más tiempo realizando tareas.
  • El porcentaje que completa las tareas o deberes, pero no las encuentra ni útiles ni entretenidas es de un 48 %. Los estudiantes desconectados aumentaron un 12 %.
Las preocupaciones de los estudiantes ahora, según Stanford

El sentido de conexión y pertenencia es clave

Los estudiantes, de todas las edades y etapas de desarrollo, necesitan sentir que pertenecen a la escuela y que pueden ser ellos mismos dentro y fuera del aula.

Cuando los estudiantes tienen un sentido de pertenencia y conexión, su desempeño académico es mucho mejor, muestran niveles más altos de participación en la escuela y mejora la salud mental.

Numerosos estudios destacan estos hallazgos en todos los niveles de ingresos económicos, independientemente del lugar de residencia, género, raza o país de origen.

El sentido de pertenencia a la escuela se evalúa mediante un conjunto de preguntas diseñadas específicamente para medir las percepciones y experiencias de los estudiantes respecto a sentirse respetado, valorado, querido y conocido en la escuela.

La conexión es un concepto que mide las relaciones de los estudiantes con sus compañeros y adultos; elementos importantes en el desarrollo adolescente. El 50 % dijo que había disminuido la relación con sus profesores y el 47 % dijo que lo había hecho la solidez de las relaciones con sus compañeros.

A pesar de los datos anteriores, el 71 % reportó que cuenta con un adulto en la escuela al que recurrir si tiene un problema. No obstante, este porcentaje varió ampliamente dependiendo de la escuela, el género y la raza o etnia (entre un 56 % y un 82 %).

Un aspecto positivo es que la mayoría de los estudiantes reportaron que se sienten respetados por los adultos. Asimismo, muchos de ellos dijeron notar el aprecio de sus maestros durante el aprendizaje en remoto al sentir su comprensión y solidaridad.

Cómo actuar ante estas preocupaciones de los estudiantes

Los datos de este estudio sobre las preocupaciones de los estudiantes de secundaria no muestran un buen nivel de bienestar y compromiso académico durante la pandemia.

Cada estudiante ha experimentado esta interrupción de la vida normal a su manera. Challenge Success alienta a las familias y a las escuelas a profundizar más con los estudiantes en sus vidas para identificar sus fuentes únicas de estrés y explorar las razones por las que pueden estar menos (o más) comprometidos.

Si bien es cierto que muchos estudiantes experimentaron niveles poco saludables de estrés y presión, así como bajos niveles de compromiso antes de la pandemia, esta solo ha reforzado la importancia de priorizar el bienestar de los estudiantes y su compromiso con el aprendizaje.

Los educadores y los padres han hecho durante este tiempo esfuerzos heroicos para apoyar a los estudiantes en el en el aula y en casa mientras hacían malabares con su propio bienestar y carga de trabajo. Challenge Success ha estado trabajando con muchas comunidades escolares para hacer cambios que incluyen:

  • Reservar tiempo de clase para construir conexiones entre los  estudiantes y adultos en su colegio
  • Ajustar las políticas tradicionales de tareas para centrarse en la calidad frente a la cantidad incorporando, además, más oportunidades para la revisión, redención y elección de los estudiantes en sus prácticas de evaluación
  • Fortalecer los esfuerzos de comunicación entre el hogar y la escuela.

La pandemia también es una oportunidad para repensar lo que las escuelas y las familias pueden hacer para mejorar y apoyar a cada estudiante en su camino para que sean aprendices equilibrados, saludables y comprometidos.