Por Susana Lladó

 

En esta entrevista, la directora de nuestro  centro, Joëlle Guitart, expone el caso de un niño con lateralidad cruzada e hipotonía que acaba de finalizar la terapia (en la entrevista de la semana pasada expuso el caso de un niño con lateralidad cruzada e hipertonía). 

¿Cuándo empezó la terapia Ignacio?

Ignacio es un niño que empezó la terapia con 7 años y 6 meses. En aquel momento estaba cursando segundo de Primaria. Ha terminado el tratamiento en abril, con 10 años y 10 meses, y este año ha cursado quinto de Primaria.

 

¿Qué tipo de lateralidad presentaba cuando acudió al centro?

Una lateralidad heterogénea diestra con hipotonía.

 

¿En qué le afectaba esta lateralidad cruzada e hipotonía?

Presentaba dificultades de lectoescritura y dislexia, además de enuresis.

 

¿No podía retener el pipí?

No podía de noche, mientras dormía. Era enuresis nocturna. Normalmente, a los 3 años, los niños ya controlan los esfínteres de noche. También era hipercinético.

También es bastante habitual que estos niños tengan miedos, fobias, alergias y enuresis (el 30 % de los pacientes infantiles que he tratado). La incontinencia urinaria involuntaria durante el día y/o la noche puede estar causada tanto por la disminución de su tono muscular como por los problemas emocionales

Volvamos atrás. ¿Qué significa ser hipotónico?

Todas las personas con lateralidad cruzada presentan un problema de tensión neuromuscular: o son hipertónicas o son hipotónicas. Las hipotónicas tienen un tono muscular disminuido, mientras que las hipertónicas lo tienen alto. Ambas tipologías deben diferenciarse, ya que los síntomas también son diferentes.

 

¿Qué síntomas tienen las personas hipotónicas?

Los niños con lateralidad cruzada e hipotonía tienen una coordinación motora deficiente. Esta dificultad para coordinar los movimientos es la que provoca que, por ejemplo, tropiecen a menudo, se les caigan las cosas con frecuencia, se ensucien mucho cuando comen y que sean tildados de torpes. Como tampoco tienen una buena noción del ritmo ni del espacio, esto les causa dificultades en el aprendizaje de la escritura: no pueden coordinar bien el ritmo de la escritura con la orientación de las letras en el espacio. Su percepción de la grafía de algunas letras está girada, como si las vieran en espejo. Es frecuente que a la edad en la que ya deberían haber adquirido el aprendizaje de la escritura, todavía inviertan letras, e incluso que añadan u omitan algunas en las palabras. También es habitual que se concentren tanto al escribir para hacer buena letra que aprieten demasiado el lápiz o el bolígrafo (disgrafía).

 

¿Presentan algún síntoma más?

Sí, estos niños, además, se desconectan a menudo de su entorno. En clase, como les cuesta seguir el ritmo del profesor, de pronto se quedan ausentes durante un rato. Y aunque después vuelven a reengancharse a las explicaciones, las desconexiones provocan que, cuando se les hace una pregunta sobre lo expuesto, no puedan contestar, o que no hayan escuchado cuáles son los deberes para el día siguiente. Todo esto, sumado a su lentitud característica para realizar actividades que requieren una buena coordinación (recortar, dibujar, escribir, etc.), provoca que su rendimiento escolar vaya disminuyendo, y también su rendimiento emocional: la inseguridad se va apoderando de ellos, empiezan a percibirse como incapaces, se infravaloran y aumentan los episodios de bloqueo. Si cuando empieza a desencadenarse todo este proceso emocional no reciben tratamiento, la desmotivación hace acto de presencia y puede derivar en una predepresión e, incluso, en una depresión.

 

¿Cómo afecta toda esta sintomatología a su rendimiento escolar?

Es importante subrayar que algunos de estos niños consiguen compensar muy bien durante los primeros años de Primaria los impedimentos que he expuesto, pero lo consiguen a base de tesón y sobreesfuerzo, y porque muchos de ellos tienen un cociente intelectual alto. La sorpresa para la familia, la escuela y para ellos mismos viene cuando, de repente, se produce un bajón estrepitoso en sus calificaciones escolares.

También es bastante habitual que estos niños tengan miedos, fobias, alergias y enuresis (el 30 % de los pacientes infantiles que he tratado). La incontinencia urinaria involuntaria durante el día y/o la noche puede estar causada tanto por la disminución de su tono muscular como por los problemas emocionales.

Y, ¿qué significa ser hipercinético?

La hipercinesia es un trastorno neuromuscular que, a menudo, se confunde con TDAH y dislexia; lo que provoca malos diagnósticos y terapias fracasadas. Este trastorno es bastante común en personas con lateralidad cruzada e hipotonía.

 

¿Cuál es la sintomatología?

Son personas muy inquietas y ansiosas (de ahí el término, que significa exceso de movimiento), con problemas de coordinación locomotora, de concentración, de motricidad facial, equilibrio y percepción espaciotemporal. Ignacio era muy inquieto, en casa y en el colegio.

Ignacio tenía una gran dificultad para tolerar la frustración. Desde el parvulario, era muy consciente de que todo le costaba mucho más esfuerzo que a los otros niños y, aunque no sabía por qué era distinto, sabía que algo no era iba bien. Esto le generaba mucha ansiedad.

¿Cuáles fueron los resultados del test de lateralidad?

En cuanto a la tensión neuromuscular, había una hipotonía tanto de miembros superiores como inferiores; una hipotonía que, por cierto, también presentaban el padre y el abuelo paterno. Recordemos que la lateralidad cruzada se hereda de un progenitor, aunque no se transmite necesariamente a todos los hijos.

En cuanto a la lateralidad, el test mostró la siguiente predominancia: brazo/mano: 65 % derecha, 35 % izquierda; ojo 55 % derecho, 45 % izquierdo; pierna estática, izquierda; pierna dinámica, 50 % derecha, 50 % izquierda…

 

Es la primera vez que expone un caso en el que la pierna dinámica presentaba una lateralidad 5050

Sí, es muy poco frecuente. Lo habitual es que la pierna dinámica sea claramente más zurda o diestra.

 

Bien, sigamos

La lateralidad del oído era 45 % derecha, 55 % izquierda, y la motricidad facial y de cervicales era 45 % derecha y 55 % izquierda.

 

¿Cómo se decidió lateralizarlo?

Como diestro, a la derecha.

Los ejercicios que cada niño realiza en terapia están estudiados para trabajar lo que debe estimularse en ese niño en función de los resultados de su test de lateralidad, pero estos mismos ejercicios pueden ser contraproducentes para otro niño, aunque ambos sean hipotónicos o hipertónicos.

¿Qué particularidades tiene el caso?

A diferencia de la mayoría de los pacientes, Ignacio tuvo que venir a terapia dos veces por semana en lugar de una, ya que, en su caso, una sola sesión semanal no era suficiente para poder hacer todo el trabajo neuromuscular y emocional necesario para que hubiera progresión.

 

¿Cuál era la dificultad principal?

Además de las que he comentado, Ignacio tenía una gran dificultad para tolerar la frustración. Desde el parvulario, era muy consciente de que todo le costaba mucho más esfuerzo que a los otros niños y, aunque no sabía por qué era distinto, sabía que algo no era iba bien. Esto le generaba mucha ansiedad.

 

¿Alguna otra dificultad a resaltar?

A mitad de la terapia empezó a manifestar fobias, cuando, normalmente,  las fobias  se presentan al inicio.

 

¿Qué tipo de fobias?

Fobia a los cohetes y a la oscuridad. No podía dormir solo, sin los padres.

 

¿Y en el colegio?

En cuanto a la dislexia y problemas de lectoescritura, compensaba sus dificultades a base de mucho esfuerzo; una actitud muy habitual en estos pacientes, ya que suelen ser muy responsables. Pero era rechazado por sus compañeros porque, al ser hipotónico, no era nada ágil. Los otros niños no lo aceptaban en los juegos. Jugaba más con las niñas. Además, como todos los niños hipercinéticos, molestaba mucho en clase: se le caían las cosas, interrumpía constantemente, etc. En este sentido, debo decir que contamos con la colaboración de la escuela.

 

¿De qué manera?

Lo sentaron en la primera fila, cerca de la profesora, y también le dejaban un poco más de tiempo en los exámenes, debido al problema de lateralidad.

 

¿Por los bloqueos?

Sí, y por la lentitud. Hay que añadir que Ignacio sufría mucho por las dificultades que presentaba. No había calidad de vida en este niño.

 

¿Algún aspecto más a destacar?

No tenía dificultad con las matemáticas, y todo lo relacionado con la informática se le daba muy bien. De hecho, el terapeuta detectó cierta adicción a los dispositivos electrónicos que hubo que trabajar también en terapia. Ahora ya está haciendo un uso sano de estas tecnologías.

¿Cuándo ha terminado la terapia?

El último test de control ha sido en mayo. Se ha recuperado en un 90 %.  Ahora, como hacen todos lo pacientes al terminar el tratamiento, deberá hacer algunos de los ejercicios de la terapia en casa, y haremos tres test de control más cada cinco meses hasta darle el alta definitiva. Para entonces, estimo que se habrá recuperado en un 95 %.

 

¿Cuáles han sido los resultados del último test de lateralidad?

La lateralidad de brazo/mano ha mostrado una predominancia 90 % derecha, 10 % izquierda ; la del ojo,  70 % derecha, 30 % izquierda ; la de pierna estática,  60 % derecha, 40 % izquierda; la de pierna dinámica, 85 % derecha, 15 % izquierda; la del oído, 70 % derecha, 35 % izquierda, y la de motricidad facial y de cervicales, 80 % derecha, 20 % izquierda.

Respecto a la hipotonía, ha disminuido casi por completo, aunque todavía no es aconsejable que juegue a fútbol.  Se le ha recomendado que siga haciendo deportes y actividades que ya estaba practicando, como la natación, bicicleta, esquí, judo y senderismo. Todo lo que sea contraer los músculos de las piernas y de los brazos es muy recomendable en su caso.

 

En cambio, en un niño hipertónico podrían ser perjudiciales

Así es. Los ejercicios que cada niño realiza en terapia están estudiados para trabajar lo que debe estimularse en ese niño en función de los resultados de su test de lateralidad, pero estos mismos ejercicios pueden ser contraproducentes para otro niño, aunque ambos sean hipotónicos o hipertónicos. Ningún niño tiene los mismos cruces de lateralidad, por eso es importante insistir en que no existe una tabla de ejercicios universal que puedan hacer todos los niños con lateralidad cruzada. Tal como explico siempre, la terapia, para que sea efectiva, debe ser personalizada.

El pasado 11 de mayo reabrimos el centro para las terapias presenciales individuales. Por favor, si vas a pedir cita, lee las medidas sanitarias y protocolos de higiene y seguridad que hemos implementado en el centro para evitar la transmisión cruzada de Covid-19 entre nuestro personal y los pacientes. Si quieres hacernos una consulta, puedes ponerte en contacto con el centro.