El cerebro del adolescente crece a dos velocidades

Durante décadas, la mayor parte de las investigaciones sobre la adolescencia se centraron en los aspectos más conflictivos de esta etapa, ya que este periodo trae consigo aumentos significativos de las tasas de consumo de alcohol y otras drogas, mala comunicación entre padres e hijos, comportamientos imprudentes, trastornos alimentarios, depresión, etc., en comparación con las tasas que se dan en niños más pequeños.

Sin embargo, dos hallazgos realizados en la década del 2000 abrieron las puertas a una interpretación muy diferente de la adolescencia. Los neurocientíficos demostraron que la pubertad marca el comienzo de un periodo de exuberante crecimiento neuronal al que sigue una poda de conexiones neuronales; un proceso que solamente es comparable al que ocurre durante los tres primeros años de vida. Es como si su cerebro hiciera un update.

Asimismo, los neurocientíficos también demostraron que la maduración del cerebro adolescente no es lineal. Todas las áreas que son sensibles a la emoción, la recompensa, las novedades, las amenazas y las expectativas de los compañeros crecen de manera acelerada, mientras que las áreas del cerebro responsables del razonamiento, el juicio y la función ejecutiva van creciendo constante, pero lentamente. Este desequilibrio es el que explica en gran medida la impulsividad de los adolescentes y que tomen tan a menudo decisiones arriesgadas, pero también explica lo sensibles que son a la recompensa social y al aprendizaje. Desde el punto de vista evolutivo, diríamos que los adolescentes tienden a alejarse de la seguridad que representa el núcleo familiar y se lanzan a explorar el mundo social como parte de lo que significa ir convirtiéndose en un adulto independiente. Pero hay más.

Neurociencia: el cerebro del adolescente quiere respeto

La ventana del tiempo en el cerebro adolescente

En un artículo publicado en Scientific American, la escritora científica Lydia Denworth explica varios estudios recientes realizados con adolescentes que aportan nuevos datos sobre cómo funciona su cerebro. Estos datos constituyen una oportunidad para que padres y maestros intervengan positivamente en su educación.

Dado que los adolescentes son especialmente sensibles a las señales y a las recompensas sociales precisamente en la época en que su cerebro experimenta un crecimiento más rápido y realiza grandes ajustes neuronales, estas investigaciones se han centrado en cómo su cerebro interactúa con el entorno social. Los resultados muestran que el contexto social y la aceptación tienen una gran influencia en su comportamiento. Los neurocientíficos creen, incluso, que la adolescencia podría constituir lo que denominan “una ventana de tiempo”. Las ventanas de tiempo son periodos en los que el cerebro realiza conexiones neuronales específicas con la información importante que ha recabado hasta entonces. Por ejemplo, la ventana del tiempo para la adquisición del idioma explica por qué las personas que aprenden un idioma extranjero después de la pubertad suelen tener acento, ya que estas ventanas tienen una apertura, un pico y un cierre. Es decir, el cerebro de los adolescentes está neuroquímicamente preparado para utilizar las señales sociales para el aprendizaje. Esto significa que en lugar de centrarnos en la tempestad de la adolescencia, los adultos podríamos aprovechar esta ventana como una oportunidad para trabajar mejor en su educación y su salud física y mental.

El respeto, el sentido de propósito y su contribución a la sociedad

Neurociencia: el cerebro del adolescente quiere respeto

Si tenemos en cuenta que lo que aprendan en esta etapa es de suma importancia porque el cerebro del adolescente se reorganiza en torno a todo lo que recibe, es un hecho que de la misma forma que las experiencias dañinas pueden conducirles a espirales negativas de las que les sea difícil recuperarse, las experiencias positivas también tendrán un gran efecto en ellos.

Por ejemplo, las investigaciones realizadas sobre el efecto de la descripción detallada del suicidio de un personaje en la controvertida serie de Netflix Por trece razones concluyen que hay una relación entre esa detallada descripción y el aumento de los suicidios de adolescentes. En cambio, también se sabe que los programas de voluntariado más exitosos con adolescentes son aquellos que son significativos para ellos, en los que se les da voz y la oportunidad de reflexionar sobre el trabajo. ¿Por qué? porque a los adolescentes les preocupa especialmente el sentido de su vida en relación con el mundo, tienen la necesidad de contribuir a la sociedad, encontrar un propósito y ser respetados. Cuando contribuyen a la sociedad, se sienten valorados.

Otro estudio con adolescentes ha demostrado que cuando se les pidió que escribieran el sentido de su propósito antes de participar en una actividad educativa, aumentaba su participación en dicha actividad y la encontraban más importante e interesante. “El propósito es una forma bastante poderosa de capital de identidad porque no es solo una respuesta a la pregunta de quién eres, sino que es una respuesta a la pregunta de quién vas a ser y la dirección en la que te diriges”, explica el psicólogo de la Universidad de Cornell Anthony Burrow en el artículo que hemos citado.

En 2019, Nature Human Behavior también publicó un interesante estudio sobre la respuesta de los adolescentes cuando se les informa sobre los buenos hábitos nutricionales. Los expertos saben que si pretendemos que dejen de consumir comida basura atiborrándoles de información sobre las propiedades nutricionales de las frutas, verduras y otros alimentos, no cambian sus hábitos. De modo que en este estudio cambiaron la estrategia. A un grupo de 300 adolescentes se les explicó que muchos ejecutivos de compañías de alimentos utilizan ingredientes que no son saludables y que dirigen las campañas de marketing de sus productos directamente a ellos. Los adolescentes se indignaron y empezaron a ver la alimentación saludable como una manera de tomar posición para no ser manipulados. Empezaron a cambiar su dieta.

En resumen, tomar en cuenta el deseo de los adolescentes de tener un estatus y sentirse respetados, así como su necesidad de contribuir a la sociedad y encontrar un propósito puede ser muy efectivo en las intervenciones educacionales de padres y maestros.