Nuestro corazón se comunica con el cerebro. Lo sabían nuestros ancestros, los grandes meditadores y místicos de todas las culturas y, ahora, la neurociencia también. Tras más de tres siglos de dualismo cartesiano en los que la ciencia ha concebido nuestro cuerpo como una máquina, nuestro corazón como una mera bomba hidráulica y el cerebro como la sede de los pensamientos y emociones, investigaciones recientes en el campo de la neurociencia han demostrado la interacción entre el cerebro y el corazón, lo cual supone una verdadera revolución científica.

Es fácil intuir que este hallazgo tiene múltiples implicaciones.  De hecho, las tiene, y son relevantes para nuestro bienestar: para nuestra salud física y mental, y para nuestro rendimiento cognitivo y emocional. Lo explica estupendamente la doctora Nazareth Castellanos    ̶ licenciada en Física Teórica y doctora en Neurociencia ̶ ,  quien se dedica desde hace más de veinte años a investigar cómo el cerebro se comunica con el resto del cuerpo, con el resto de los órganos. Dado que además de ser una gran investigadora que ha trabajado en universidades como el King’s College de Londres o el Instituto Max Planck es una gran comunicadora, te recomiendo escucharla en el vídeo de abajo. Su manera de ir desarrollando la explicación contextualizando el tema y poniendo ejemplos hace que se entienda perfectamente y que uno se quede enganchado y quiera saber más.

‘El espejo del cerebro’, un libro para aprender a vivir mejor

Neurociencia: nuestro corazón se comunica con el cerebro

Si, efectivamente, te has quedado con ganas de tirar del hilo, la doctora Castellanos publicó en abril de este año el libro El espejo del cerebro. En este ensayo, que está deliciosamente escrito, destila todos esos conocimientos complejos con los que trabaja la neurociencia y que nos pueden servir para conocernos mejor y, en consecuencia, vivir mejor.

El espejo del cerebro recoge los resultados de las investigaciones más relevantes que han llevado a cabo en el laboratorio que dirige, Nirakara; un laboratorio dedicado a investigar la neurociencia de la meditación y la relación entre el cerebro y el resto del cuerpo (Nazareth Castellanos también dirige la Cátedra extraordinaria de Mindfulness y Ciencias Cognitivas de la Universidad Complutense de Madrid).

En la obra explica las bases neuronales de la meditación, los mecanismos neuronales de la emoción y la atención, así como los cambios que se producen en el cerebro cuando conseguimos tener una actitud atenta, amable y consciente (no te preocupes, como excelente divulgadora científica que es, lo hace con gran claridad, empezando por la base: en este caso, por las neuronas). Se trata de un trabajo –y de un viaje ̶  fascinante en el que pone en relación el conocimiento de la neurociencia con el conocimiento de las tradiciones contemplativas, (la del budismo es una de ellas, pero no la única), muestra la interconexión entre la medicina, la filosofía y la espiritualidad, y nos recuerda –como dijo Ramón y Cajal, el padre de la neurociencia– que podemos ser los escultores de nuestro propio cerebro.

Podemos transformar nuestro cuerpo

Pero la cosa no termina aquí, porque la neurociencia de la meditación no se limita únicamente a estudiar la respuesta del cerebro ante la práctica de la meditación, evidencia el papel que tiene la mente en la transformación del cuerpo. Y esto, tal como explica ella en el libro, es uno de los aspectos que más le interesa: «Quizás, lo que más me atraía del estudio científico de la meditación era poder ver en el laboratorio de qué modo el ejercicio que consiste en observarse uno mismo hace cambiar aquello que se observa».

Para empezar a abrir boca sobre este último aspecto, puedes escucharla en su participación en Aprendemos juntos, una charla en la que nos ofrece muchas claves para comenzar a hacer un shift a nuestro favor. En estos tiempos que estamos viviendo de incertidumbre, en los que es fácil que el miedo se apodere de nosotros por la apabullante información con la que se nos bombardea a diario, podemos tomar las riendas de nuestro bienestar, aprender a cuidarnos mejor, a fortalecer nuestro sistema inmunitario y nuestra salud en general, a sacarle provecho a la plasticidad cerebral y a gestionar mucho mejor nuestras emociones. ¡La información está ahí, a nuestro alcance!