La constancia, un factor clave en el aprendizaje

Un factor clave en el aprendizaje y el éxito académico de los niños es la constancia, su capacidad de persistencia frente a los desafíos. A pesar de lo importante que es este factor, hay muy pocos estudios en los que se haya investigado cómo los padres y los profesores pueden ayudarles a fomentar este rasgo antes de que empiecen su escolarización formal. Sin embargo, un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y de la Universidad de Pensilvania ha llevado a cabo recientemente un estudio que ha analizado precisamente las interacciones de niños en edad preescolar con adultos para determinar cómo afecta esta interacción a su perseverancia a la hora de alcanzar sus objetivos (el estudio se ha publicado en la revista Child Development, una publicación de la Society for Research in Child Development).

Estudio: la constancia de los niños queda afectada por el ejemplo de los padres_centro de lateralidad y psicomotricidad Joëlle Guitart

Los niños aprenden a ser perseverantes observando cómo sus padres se enfrentan a los retos

El resultado del estudio muestra que los niños de 4-5 años son conscientes de cómo se enfrentan los adultos a los desafíos y de la cantidad de esfuerzo que los adultos están dispuestos a poner para alcanzar sus objetivos. Asimismo, la investigación concluye que la perseverancia que los adultos muestran en las acciones que llevan a cabo, el éxito o fracaso resultante y las palabras que utilizan durante el proceso afectan, en diferentes grados, al esfuerzo que pondrán los niños en las tareas.

Los investigadores han observado que los niños pequeños prestan atención a los éxitos y fracasos de los adultos que forman parte de su vida y que cuando ven que estos no se esfuerzan demasiado al hacer una tarea y/o que no tienen éxito al realizarla, ellos ya no la afrontan con mucha perseverancia. Por el contrario, descubrieron que cuando los adultos pueden completar una tarea con éxito y hablan sobre el valor del esfuerzo dejando que los niños vean que es necesario un arduo trabajo para conseguir un objetivo, se fomenta la constancia en los niños.

Según los autores, estos hallazgos muestran que los niños pequeños observan atentamente a los adultos que los rodean y aprenden activamente de sus palabras, esfuerzos y resultados. “Nuestro estudio sugiere que los niños son aprendices racionales: prestan atención ante todo a si los adultos logran sus objetivos”, dice Laura Schulz, profesora de ciencias cognitivas en el MIT, quien es coautora del estudio. “Pero cuando los adultos tienen éxito, los niños también observan cuánto se esfuerzan los adultos y qué dicen los adultos sobre el valor del esfuerzo”.